La Región Metropolitana genera un volumen de residuos de construcción y demolición (RCD) suficiente para abastecer tres plantas de valorización de 150 toneladas por hora. Ese es el principal hallazgo de los estudios presentados por la Red de Economía Circular de la Construcción (Red ECC), una iniciativa público-privada financiada por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) e impulsada por Corfo, Construye2025, el Gobierno Regional Metropolitano de Santiago, la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) y CDT.
Los estudios abarcaron tres módulos: gestión de oferta y demanda de recursos valorizables, análisis territorial y capacidades productivas, y mecanismos de financiamiento e incentivos. Sin embargo, junto con identificar el potencial del sector, los análisis expusieron debilidades estructurales que frenan su desarrollo.
Actualmente, solo el 30% de las constructoras de la Región Metropolitana reporta información sobre generación de residuos; en otras regiones del país, esa cifra cae a un 2%. "El propósito de los estudios es entender el mercado de materiales y residuos de construcción de la región Metropolitana. Básicamente, un análisis territorial de los flujos de materiales y residuos", explicó Paola Valencia, jefa de Acción Climática y Economía Circular de EBP Chile.
¿Dónde están las brechas y dónde las oportunidades?
El primer módulo detectó inconsistencias en los registros del SINADER y diferencias significativas entre las comunas que más reportan y las que concentran mayor actividad constructiva.
No obstante, también identificó una alta concentración de generación de residuos en la zona norte de la Región Metropolitana y una tendencia hacia la edificación en altura, que representa el 51% de la generación de RCD del sector. A partir de ese diagnóstico, los investigadores proyectaron la instalación de plantas piloto de valorización en ubicaciones estratégicas. "Este encadenamiento de información nos lleva a poder prospectar proyectos piloto de plantas de valorización en la región Metropolitana que estén ubicados en lugares estratégicos y que respondan realmente a la oferta de residuos y también a la posible demanda", señaló Bárbara Silva, coordinadora del proyecto.
El análisis territorial, en tanto, evidenció una alta dependencia de materias primas vírgenes y cadenas de valor lineales, con escasa diversificación en materiales como acero, yeso, poliestireno y arena sílice. Entre las oportunidades, el estudio apunta a la sustitución de áridos naturales por áridos reciclados, el fortalecimiento de la compra pública circular y la creación de hubs territoriales de valorización. El análisis también advierte que distancias superiores a 60 kilómetros reducen significativamente la viabilidad económica de las operaciones de valorización.
¿Qué frena las inversiones en infraestructura de valorización?
El tercer módulo abordó las barreras financieras. Entre los principales obstáculos se identificaron mecanismos de financiamiento que exigen avales difíciles de cumplir, bajos incentivos económicos, escasa demanda por materias primas secundarias y costos reducidos de disposición de escombros. Pese a ello, el estudio detectó oportunidades concretas en la zona norte de la Región Metropolitana para desarrollar alianzas público-privadas que aseguren tanto la oferta de residuos como la demanda de materiales reciclados.
Para Silva, los resultados son un punto de partida, no un destino. "Ahora, desde la Red, debemos darle visibilidad a estos resultados y poder entregar guías que sean útiles, que se puedan usar en cada una de las entidades y empresas para que puedan tomar mejores decisiones en torno a evaluaciones de infraestructura para la gestión y valorización de RCD, no solo en la RM, sino que también en otras regiones", afirmó.