Frenar la pérdida de bosque nativo que ha sufrido el país, no solo genera beneficios ambientales sino también económicos: el Estado de Chile recibió este mes US$ 15 millones del Fondo Cooperativo para el Carbono de los Bosques, por haber reducido la deforestación.
Se trata de un mecanismo que incentiva la acción contra la crisis climática, ya que premia la captura de carbono de la atmósfera que genera la mantención de bosques nativos en buen estado de salud, beneficiando a todo el planeta ya que reduce el efecto invernadero y por ende el calentamiento global.
Para lograr esta meta, Conaf trabajó junto a organismos públicos y privados en acciones como aumentar la fiscalización contra la tala ilegal o reemplazo de bosque nativo, reforestar con especies nativas, acciones de silvicultura preventiva o incentivar el manejo sustentable del bosque nativo.
Bosque nativo y deforestación
Estas acciones fueron ejecutadas en la zona central y centro sur de Chile, que ha experimentado la mayor pérdida de bosque nativo a lo largo de su historia, destacando sobre todo las regiones de Maule, Ñuble y Biobío, donde sobreviven fragmentos de bosque nativo rodeados de miles y miles de hectáreas de plantaciones forestales.
Con las acciones que lograron esta retribución, ejecutadas en 2022 y 2023, el país evitó la emisión verificada de 3 millones de dióxido de carbono a la atmósfera, mitigando la crisis climática. El acuerdo que da origen a estos pagos fue suscrito en 2019 entre Conaf y el FCPF del Banco Mundial.
El primer pago fue recibido en enero de 2025, con un monto de US$ 5,1 millones para Chile por reducir 1,03 millones de toneladas de emisiones de carbono frenando la degradación y deforestación. El fondo puede ofrecer hasta US$ 26 millones, en casos donde se logren reducciones de 5,2 millones de toneladas de emisiones.
Los fondos recibidos serán reinvertidos en acciones para restaurar más bosques y reducir su pérdida, lo que a su vez podría mejorar los indicadores y permitir la obtención de más fondos en el futuro, generando un círculo virtuoso.
Manejo sostenible del bosque nativo
Además de fiscalizar la tala ilegal y reforestar suelos degradados con especies nativas, una forma que cobra cada vez más fuerza para proteger el bosque nativo es convertirlo en una fuente de ingreso alternativa, para que los propietarios no necesiten reemplazar el bosque nativo por plantación forestal para generar ingresos, sino manejar el bosque nativo de manera sustentable.
Del bosque nativo se pueden extraer maderas de alto valor comercial y también productos no madereros como frutos, mieles, hongos, fibras o flores y raíces con propiedades medicinales. Existen técnicas largamente desarrolladas con base científico para hacer una tala y aprovechamiento sostenible, que no solo no dañe sino que incentive la regeneración del bosque.
Muchos de los bosques nativos de Chile ya están intervenidos y degradados por la acción humana, y por ende para muchos especialistas estos ecosistemas necesitan de intervención humana para recuperar su salud. El manejo sostenible del bosque nativo, hecho en base a ciencia, puede contribuir a mejorar la salud de bosques degradados a la vez que genera una alternativa ante el reemplazo del bosque nativo por actividades productivas.