jueves 10 de septiembre de 2026
Sostenibilidad

Científicas chilenas usan bacterias de la Antártica para degradar restos de antidepresivos de aguas residuales

Un proyecto escolar liderado por la joven Magdalena Leyton busca limpiar aguas de compuestos de sertralina y fluoxetina mediante bacterias antárticas.

31 de agosto de 2026 - 17:15

Con el objetivo de proteger la biodiversidad y los ecosistemas, un innovador proyecto científico busca degradar de las aguas restos de medicamentos antidepresivos, como la sertralina, a través del uso de bacterias extremófilas de la Antártica.

El proyecto es impulsado por la estudiante de segundo medio Magdalena Leyton Farías junto a su profesora de Biología, Katherine González, del Liceo 6 Bicentenario Teresa Prats, en la Región Metropolitana.

Con la colaboración del Laboratorio de Compuestos Bioactivos y Microbiología Molecular de la Universidad Autónoma, la iniciativa consiste en utilizar las bacterias de la Antártica con el fin de procesar los restos de compuestos químicos de fluoxetina, sertralina y citalopram en aguas residuales.

Actualmente, los procesos químicos de utilizados en las plantas de tratamiento no lograr degradar totalmente estos componentes, los que impactan al medio ambiente a través de la generación de subproductos nocivos.

¿Cómo se utilizarán las bacterias de la Antártica?

El primer paso consiste en el desarrollo de un prototipo de biofiltro bacteriano con cepas nativas de la Antártica que han sido sometidas a procesos de cultivo y concentración controlada.

Luego, se analizan las propiedades físicas y químicas del biochar, como la superficie o la composición, y se acondiciona el material para facilita la adhesión de las bacterias, su colonización y crecimiento.

En tercer lugar, se configura el sistema integrando el biochar aprovechando sus características para optimizar el contacto con bacterias, agua contaminada y compuestos a degradar. De esa forma, se ensamblan los componentes asegurando el flujo hidráulico y las condiciones operativas.

Posterior a ello, es momento de inocular el biochar con las cepas seleccionadas con el fin de permitir el desarrollo de una biopelícula activa.

Finalmente, se aplican las muestras de aguas con concentraciones de antidepresivos para monitorear sus parámetros operativos y medir la eficiencia de la eliminación de los contaminantes.

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