viernes 27 de marzo de 2026

Chilenos envejecen: Investigador CEDEUS advierte que diseño de ciudades enfocado en el automóvil no es apto para una movilidad óptima

En 2050 la población superará el 30%, sin embargo, el diseño urbano actual no cumple con expectativas de sostenibilidad en ciudades y barrios.

27 de marzo de 2026 - 07:00

Cerca del 20% de la población chilena tiene 60 años o más, según datos del Censo 2024, y esa cifra superará el 30% hacia 2050. Sin embargo, la planificación urbana del país no está adaptada para responder a ese escenario, lo que sitúa al desarrollo sostenible en una incertidumbre.

Así lo advirtió en conversación con El Desconcierto Antonio Zumelzu, Director de Instituto de Arquitectura y Urbanismo (UACh); investigador CISFECh, Investigador Núcleo Milenio en Transporte Justo e Investigador del Centro de Desarrollo Urbano Sustentable (CEDEUS), en el marco del conversatorio "Barrios amigables para la vejez".

Antonio Zumelzu

Según Zumelzu, el problema central es estructural. "Hemos invertido mucho en suelo, en periferias, lo que ha generado mayores costos de infraestructura para desplazamientos, así como también la lejanía de los servicios", manifestó.

En ese contexto, el investigador planteó la necesidad de cambiar el paradigma dominante en la planificación urbana chilena, que durante las últimas tres o cuatro décadas privilegió el crecimiento en extensión y la movilidad en automóvil.

Diseño urbano para una población que envejece

Para el académico, repensar el uso del suelo y los modos de transporte es urgente. La caminata, en particular, aparece como un eje central: pequeños espacios verdes como platabandas, plazoletas y antejardines, que suelen quedar fuera de la gestión municipal, cumplen un rol relevante para promover el desplazamiento a pie y mejorar la salud mental de los habitantes. "La política pública está orientada mucho más al desarrollo de grandes parques urbanos, sin pensar en este tipo de espacios", aseguró.

A eso se suma el estado de la infraestructura peatonal. Zumelzu citó un dato concreto: "el 32% de las veredas en Chile se encuentra en mal estado", lo que afecta de manera directa la movilidad de adultos mayores, personas con discapacidad y quienes realizan labores de cuidado.

El investigador también mencionó la acústica ambiental como un factor subestimado. Los sonidos naturales como hojas de árboles que resuenan con el viento y fauna urbana pueden promover emociones positivas, mientras que la congestión vehicular, principal fuente de ruido en ciudades regionales, tiene el efecto contrario. "Es un tema que se ha estudiado mucho, pero que ha tenido poca incidencia en la planificación urbana", afirmó.

Ejemplo internacional y participación ciudadana

Zumelzu mencionó el caso de Helsinki como referencia. En algunos barrios de esa ciudad, los municipios gestionan bases de datos detalladas por barrio —incluyendo datos de uso del suelo, población y áreas verdes— y toman decisiones con participación activa de las comunidades. "Lo interesante no era la belleza del lugar, sino la forma en cómo se gestionaba ese barrio exitoso desde los organismos municipales", fundamentó.

En ese marco, el académico propuso crear unidades de investigación al interior de los municipios chilenos que permitan monitorear datos y orientar la inversión pública con base en evidencia.

La descentralización de servicios, la diversidad de vegetación en espacios públicos y la inclusividad de las veredas completan, a su juicio, las condiciones mínimas para un envejecimiento saludable en los barrios.

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