La decisión judicial adoptada tras la formalización del conductor que fue sorprendido circulando a 264 kilómetros por hora en la Costanera Norte, en la comuna de Vitacura, ha generado cuestionamientos debido a los antecedentes previos del imputado y a las medidas cautelares decretadas.
El sujeto, a quien la justicia además le protegió su identidad prohibiendo a los medios de comunicación darla a conocer, es un empresario vinculado a un importante grupo económico nacional, quedó sujeto a las medidas cautelares de firma mensual y arraigo nacional, sin que se decretara la suspensión o retiro de su licencia de conducir.
Conducía a 264 km/h en la Costanera Norte
El hecho ocurrió durante la madrugada del viernes, cuando personal policial detectó al conductor desplazándose a 264 kilómetros por hora, velocidad que supera ampliamente el límite permitido en la autopista urbana.
Según los antecedentes expuestos durante la audiencia, el vehículo circulaba a una velocidad considerada extremadamente peligrosa para el resto de las personas, situación que derivó en su detención y posterior formalización por conducción temeraria.
La Fiscalía solicitó medidas cautelares, mientras que el tribunal determinó que el imputado quedara en libertad sujeto a firma mensual y prohibición de salir del país. Lo más insólito: no se le quitó su licencia y pudo irse manejando desde el Centro de Justicia.
Mantuvo su licencia de conducir
Uno de los aspectos que genera mayor controversia es que el tribunal no decretó la suspensión de la licencia de conducir del empresario.
La decisión implica que el imputado puede continuar conduciendo mientras se desarrolla la investigación, cuyo plazo fue fijado en 100 días.
Especialistas en seguridad vial advierten que velocidades superiores a los 250 km/h reducen prácticamente a cero la capacidad de reacción frente a cualquier imprevisto y multiplican las probabilidades de accidentes fatales.
Antecedentes por conducción bajo la influencia del alcohol
De acuerdo con los antecedentes difundidos durante las últimas horas, el conductor registra episodios previos vinculados a infracciones de tránsito.
Informaciones periodísticas señalan que mantiene antecedentes por conducción bajo la influencia del alcohol que se remontan a 2009, antecedentes que fueron considerados durante la discusión pública posterior a la audiencia.
Estos antecedentes han reabierto el debate sobre el tratamiento judicial de los delitos vinculados a la conducción temeraria y las medidas cautelares aplicadas en casos de alta connotación pública.
Las penas que arriesga
El delito de conducción temeraria puede contemplar diversas sanciones dependiendo de las circunstancias específicas del caso y de la eventual concurrencia de agravantes.
Entre las sanciones que podrían ser solicitadas se encuentran multas, suspensión o inhabilitación para conducir y penas privativas de libertad, materias que deberán resolverse en las siguientes etapas del proceso.
Por ahora, el empresario permanecerá en libertad mientras avanza la investigación.