Michelle Bachelet abrió la puerta a una eventual tercera candidatura presidencial con cuatro palabras: “Yo creo que sí”.
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Las palabras del diputado del PDG Javier Olivares, con una frase machista cuestionada por Evelyn Matthei, mostraron las reacciones ante Bachelet.
Michelle Bachelet abrió la puerta a una eventual tercera candidatura presidencial con cuatro palabras: “Yo creo que sí”.
La expresidenta respondió así durante una entrevista con TVU, al ser consultada por la frase “no hay segunda sin tercera”, en referencia a una posible nueva carrera por La Moneda. Bachelet no anunció una candidatura formal, pero sí planteó públicamente esa posibilidad.
La respuesta llegó tras su decisión de retirar su candidatura a la Secretaría General de la ONU. En la entrevista, Bachelet también sostuvo que seguirá trabajando por la unidad del progresismo y afirmó que hará “todo lo posible” para contribuir a ese objetivo.
La señal tuvo una respuesta inmediata desde la derecha. El diputado del Partido de la Gente (PDG) Javier Olivares cuestionó una eventual nueva postulación y sostuvo que Bachelet debía mantenerse alejada de la política. Luego la instó a seguir los pasos de Evelyn Matthei, con una frase criticada incluso desde la derecha.
La referencia a Matthei provocó una respuesta directa de la exalcaldesa de Providencia. “A las mujeres en política se nos juzga por nuestras capacidades, ideas y gestión, no por las tareas del hogar”, escribió en X.
Matthei agregó que ella y Bachelet tienen “caminos e ideas políticas muy distintas”, pero sostuvo que ambas se han ganado “con trabajo y trayectoria el derecho a decidir sobre nuestro futuro”.
Luego respondió directamente al planteamiento de Olivares: “En Chile, el tiempo donde mandaban a las mujeres ‘a la cocina’ ya pasó”. Cerró su mensaje con una expresión de respeto hacia las mujeres jefas de hogar.
La respuesta de Matthei introdujo una diferencia dentro de la propia derecha frente a las declaraciones de Bachelet: mientras Olivares vinculó la eventual continuidad política de la expresidenta con su retiro hacia labores domésticas, Matthei defendió su derecho a decidir su futuro político y marcó distancia con ese planteamiento.
La diputada de Renovación Nacional Ximena Ossandón planteó una lectura distinta sobre el eventual regreso de Bachelet a la política nacional. “Michelle está en Chile y el oficialismo se tiene que hacer cargo de esto”, sostuvo.
Ossandón también afirmó: “Michelle Bachelet no es lo mismo que esté trabajando en la ONU a que esté activamente trabajando en Chile”. A su juicio, el escenario cambiará y eso obligará al oficialismo a tomar otras decisiones políticas.
Desde el gobierno, el biministro Claudio Alvarado calificó las palabras de Bachelet como una “expresión de deseo”. También sostuvo que las candidaturas se definirán más adelante y afirmó que el eventual regreso electoral de la expresidenta no constituye hoy una preocupación central para La Moneda.
Alvarado añadió que las opiniones sobre la posibilidad de una nueva candidatura deben buscarse principalmente en la oposición, donde existen distintos liderazgos con intereses similares.
La posición del Ejecutivo contrasta con la advertencia de Ossandón y con las críticas provenientes de otros sectores de derecha.
El antropólogo Pablo Ortúzar sostuvo que un eventual regreso de Bachelet podría tener su principal efecto sobre la izquierda. Ortúzar cuestionó la falta de renovación intelectual del sector y afirmó que Bachelet funcionaría como un obstáculo para esa renovación.
La discusión ya había comenzado antes de la respuesta de Bachelet. A fines de septiembre una oposición que buscaba convertir a la expresidenta en un factor de unidad, mientras dirigentes oficialistas comenzaban a reaccionar ante su eventual protagonismo.