Un drástico ajuste contemplado en el Proyecto de Ley de Presupuestos 2027 amenaza con desmantelar los pilares de la salud animal con el recorte de un 86% a la Ley Cholito, que afectaría procedimientos preventivos como la desparasitación, la vacunación masiva y el control poblacional de animales de compañía.
Así lo advierten desde Fundación Veg, tras un análisis de los documentos de la propuesta presupuestaria presentados por el Ejecutivo.
Según los datos del programa dependiente de la Subsecretaría de Desarrollo Regional y Administrativo (Subdere), los fondos asignados caerán desde los $3.634,7 millones vigentes en 2026 a solo $514,4 millones para el año 2027. Esta variación se traduce en una merma superior a los $3.120 millones, equivalente a un recorte cercano al 86%.
¿Cómo afectan los recortes a la Ley Cholito?
La desparasitación interna y externa, junto a los operativos de esterilización, vacunación e infraestructura veterinaria municipal, dependen directamente de esta vía de financiamiento.
Frente a este panorama, las repercusiones más complejas se percibirán en los gobiernos locales y en la acción comunitaria, donde se concentra la primera línea de atención preventiva para perros y gatos.
Desde la organización advierten que golpear la sanidad animal repercute directamente en la medicina humana y la convivencia ciudadana.
“Un recorte de esta magnitud no afecta solamente a los animales. Estamos hablando de recursos que permiten esterilizar, vacunar, desparasitar y educar sobre tenencia responsable, acciones que también tienen un componente importante de salud pública", indica Ignacia Uribe, directora general de Fundación Veg.
En consecuencia, "reducir drásticamente la capacidad preventiva puede terminar trasladando problemas y costos hacia los municipios, las comunidades y los servicios públicos”, reitera.
Por su parte, cuando se conoció el el proyecto de Presupuesto 2027 el pasado lunes, el diputado Juan Santana (PS) también alertó impactos en "esterilizaciones, vacunas, chipeo y atención veterinaria".
Alertan retroceso para la salud pública
El trasfondo de esta controversia radica en el enfoque de salud integrada. El manejo epidemiológico, la erradicación de zoonosis y la medicina veterinaria preventiva han sido determinantes en el éxito sanitario del país.
Muestra de ello es que la Organización Mundial de la Salud (OMS) galardonó recientemente a Chile por transformarse en la primera nación sudamericana en erradicar la rabia canina como amenaza de salud pública, hito alcanzado tras décadas de inoculación, desparasitación, vigilancia y tenencia responsable.
Por esta razón, la drástica tijera presupuestaria encendió las alarmas sobre el futuro de la prevención sanitaria en el territorio nacional.
“Chile ha avanzado mucho en entender que la relación con los animales también es un asunto de salud pública. Retroceder en prevención sería una señal preocupante. Hacemos un llamado al Congreso a evaluar las consecuencias de este recorte antes de aprobar una disminución que podría limitar acciones de prevención que hoy se realizan en todo el país”, agregó Uribe.