Un incendio químico de gran magnitud en la empresa Panimex, ubicada en la comuna de Quilicura, fue contenido durante la mañana de este miércoles por equipos de Bomberos, luego de una extensa operación marcada por la presencia de sustancias peligrosas, explosiones y una densa columna de humo visible desde distintos puntos de la zona norte de Santiago.
La emergencia se inició durante la noche del martes 4 de agosto y movilizó a decenas de compañías de Bomberos, que trabajaron durante más de 14 horas para controlar el avance del fuego al interior de la planta química. De acuerdo con los antecedentes entregados durante el operativo, el combate de las llamas se vio dificultado por la naturaleza y desconocimiento de los productos almacenados y la necesidad de evitar nuevas reacciones peligrosas.
Bomberos logra contener incendio en planta química de Quilicura
Durante la mañana, Bomberos informó que el incendio en Panimex se encontraba contenido, aunque continuaban las labores de extinción y enfriamiento para evitar rebrotes en las instalaciones afectadas. El comandante del Cuerpo de Bomberos de Quilicura, Carlos Cid, explicó que aún existían riesgos asociados a la toxicidad presente en el lugar debido al humo generado por la emergencia.
El operativo involucró a más de 300 voluntarios y cerca de 40 unidades, quienes enfrentaron un escenario complejo por la presencia de materiales químicos utilizados en los procesos industriales de la empresa. Según los primeros antecedentes, la emergencia habría comenzado tras una fuga de amoníaco, aunque las causas definitivas deberán ser determinadas por las investigaciones correspondientes.
Producto de la nube de humo, las autoridades recomendaron adoptar medidas preventivas, especialmente para niños, niñas y adolescentes, personas mayores y quienes tienen enfermedades respiratorias, evitando la exposición innecesaria en las cercanías del recinto industrial. Además, se suspendieron las clases en establecimientos educacionales de la comuna como medida preventiva.
Alcaldesa de Quilicura cuestiona respuesta de Panimex tras emergencia
La alcaldesa de Quilicura, Paulina Bobadilla, cuestionó duramente la respuesta de la empresa durante la emergencia y apuntó a un historial de incidentes que, según afirmó, han afectado anteriormente a las instalaciones de Panimex.
La jefa comunal sostuvo que este corresponde a un nuevo episodio dentro de una serie de emergencias industriales registradas en la compañía durante los últimos años. Criticó que el prevencionista de riesgos de la empresa no habría llegado oportunamente al lugar y señaló que Bomberos enfrentó dificultades para obtener información clara sobre los productos almacenados.
Panimex registra antecedentes de incendios y emergencias químicas
El nuevo siniestro reabrió el debate sobre los antecedentes de Panimex en Quilicura, empresa que anteriormente ha enfrentado otras emergencias asociadas a sus instalaciones químicas.
Registros periodísticos dan cuenta de incendios ocurridos en la planta durante los años 2013, 2014 y 2017, algunos de ellos con presencia de materiales peligrosos y despliegues importantes de Bomberos. En 2013, un incendio en la fábrica química dejó voluntarios lesionados durante el combate de la emergencia.
En 2014, otro incendio afectó depósitos con productos químicos y generó un operativo que incluyó labores de enfriamiento y control para evitar la propagación hacia otros sectores de almacenamiento.
Posteriormente, en 2017, una explosión al interior de la empresa provocó un incendio que dejó trabajadores lesionados y volvió a instalar cuestionamientos sobre las condiciones de seguridad y la entrega de información durante este tipo de emergencias.
Investigación deberá determinar origen del incendio químico
Mientras Bomberos continúa con las labores posteriores al control del fuego, los organismos especializados deberán establecer las causas del incendio y evaluar eventuales responsabilidades asociadas al manejo de sustancias peligrosas.
La emergencia volvió a poner bajo análisis los protocolos de seguridad del cordón industrial en la zona norte de Santiago, donde existe una alta concentración de empresas que trabajan con productos químicos y materiales potencialmente riesgosos.