Ante a la letra chica de la adhesión de Chile al Escudo de las Américas, el diputado Gonzalo Winter celebró este martes la aprobación en la Cámara de una resolución que busca garantizar que el acuerdo con Estados Unidos no comprometa la soberanía de nuestro país ni su minerales críticos, tierras raras, litio y cobre.
La resolución, que fue aprobada con 71 votos a favor, 57 en contra y 8 abstenciones, apunta a asegurar que la administración de Donald Trump no limite ni disponga de los recursos del país y que el acuerdo garantice una retribución tecnológica a cambio, en caso de lo contrario.
La inquietud de la oposición nace luego de que una de las bases del Escudo de las Américas, iniciativa que busca combatir el crimen organizado y narcotráfico en todo el continente, sea que los países deban proteger y resguardar las cadenas de suministros de minerales críticos, alineándose con las directrices de Estados Unidos.
De ahí que el parlamentario teme que el acuerdo genere condiciones desfavorables como eventuales "referencias de acceso para un solo país, en precios regulados ni en restricciones para venderle a otros. Y que si algún día se firma algo que obligue, Chile reciba a cambio tecnología, empleo chileno e investigación en nuestras universidades".
En ese sentido, recalcó el potencial del país a nivel mundial: "Somos el primer productor de cobre del mundo y el segundo de litio. Chile siempre ha comerciado con todos, y nadie de afuera puede decirnos con quién".
Finalmente, manifestó su deseo de que el presidente José Antonio Kast considere la respuesta de la Cámara y entienda la inquietud generada en la oposición.
¿Qué son las tierras raras y por qué son importantes?
Las tierras raras son minerales críticos integrados por un grupo de 17 elementos químicos formado por los 15 lantánidos, más el escandio y el itrio. Destacan minerales como el neodimio, praseodimio, disprosio y terbio, valiosos por sus propiedades magnéticas, ópticas y eléctricas.
Estos elementos sirven para fabricar imanes permanentes, pantallas, baterías, motores de aviones y componentes aeroespaciales. Con ellos se construyen vehículos eléctricos, turbinas eólicas y smartphones, además de ser cruciales para la industria militar y de defensa.
Por esta razón, diversas economías occidentales buscan diversificar urgentemente sus proveedores para reducir la fuerte dependencia geopolítica del país asiático.
Actualmente, China es la potencia que domina la mayor parte de la extracción y el procesamiento mundial de estos minerales, seguido por Brasil —que podría adherir al Escudo de las Américas como parte del compromiso del candidato Flávio Bolsonaro, de llegar a salir electo para la segunda vuelta presidencial el 25 de octubre—.
Si bien las tierras raras son necesarias para la industria automotriz, las energías renovables, las telecomunicaciones, la medicina y la defensa militar, al mismo tiempo su extracción implica un severo impacto ambiental como la deforestación, erosión y contaminación de aguas superficiales y subterráneas.