El sistema frontal asociado a la llegada del Fenómeno de El Niño ha provocado una de las crisis climáticas más severas de los últimos años, especialmente en las regiones de Coquimbo y Atacama, donde el desborde de ríos, la activación de quebradas, los derrumbes y la destrucción de infraestructura por lluvias obligaron al Gobierno a decretar Estado de Excepción Constitucional de Catástrofe para toda la Región de Coquimbo y la provincia del Huasco.
Mientras las precipitaciones continúan y se mantienen los trabajos de rescate y recuperación, el manejo inicial de la emergencia abrió un fuerte debate político por el tiempo que tomó adoptar medidas excepcionales, luego de reiterados llamados realizados por alcaldes y autoridades locales que advertían el rápido agravamiento del escenario.
Cinco fallecidos, desaparecidos y miles de personas aisladas
El balance oficial más reciente confirma cinco personas fallecidas en la Región de Coquimbo, además de cuatro personas desaparecidas, de las cuales tres corresponden a esa región y una a Atacama.
Las autoridades también reportan 99.316 personas aisladas, 2.205 damnificadas, 1.179 albergadas, 35 viviendas destruidas, más de un millar con daño mayor y miles con afectaciones menores, reflejando la magnitud del desastre provocado por las lluvias.
Rutas destruidas y graves problemas de conectividad
La emergencia también golpeó la infraestructura vial. Diversos caminos permanecen interrumpidos debido a deslizamientos de tierra, socavones, crecidas de ríos y activación de quebradas, dificultando el ingreso de ayuda y el desplazamiento de equipos de rescate.
Entre las vías afectadas se encuentran importantes rutas de la Región de Coquimbo, incluida la Ruta 5 Norte y Ruta D-43, mientras distintos sectores mantienen problemas de conectividad terrestre. Autoridades continúan evaluando nuevos cortes preventivos ante el riesgo de nuevos desprendimientos.
La mitad de la red móvil dejó de operar en Coquimbo
El impacto del temporal también alcanzó las telecomunicaciones. Las autoridades informaron que cerca del 50% de la red de telefonía móvil en la Región de Coquimbo quedó fuera de servicio, producto de daños en infraestructura eléctrica y de comunicaciones.
Esta situación ha dificultado la coordinación entre organismos de emergencia y las comunicaciones de miles de familias con personas aisladas en distintos sectores rurales.
A ello se suman interrupciones en el suministro de agua potable y energía eléctrica, complicando aún más las labores de respuesta.
Gobierno decreta Estado de Catástrofe y alerta sanitaria
Tras el agravamiento de la emergencia, el presidente José Antonio Kast anunció el Estado de Excepción Constitucional de Catástrofe para toda la Región de Coquimbo y la provincia del Huasco, decisión que permitirá reforzar el despliegue de las Fuerzas Armadas y agilizar la coordinación logística para enfrentar la emergencia.
Paralelamente, el Gobierno resolvió decretar alerta sanitaria para las regiones de Atacama y Coquimbo, con el objetivo de facilitar la respuesta del sistema de salud frente a los efectos derivados de inundaciones, cortes de agua potable y riesgos sanitarios asociados al desastre.
"Comparable con un terremoto"
El ministro de Obras Públicas y Transportes, Louis de Grange, calificó la magnitud del desastre como "comparable con un terremoto", al describir el nivel de destrucción observado en terreno.
La autoridad explicó que los daños sobre infraestructura vial, obras hidráulicas y servicios básicos requerirán una reconstrucción de gran escala, mientras continúan las evaluaciones técnicas para determinar el impacto definitivo del sistema frontal.
Las críticas por la reacción frente a la emergencia
La evolución del temporal también abrió un intenso debate político. Durante los últimos días, alcaldes, parlamentarios y autoridades regionales cuestionaron la demora en declarar el Estado de Catástrofe, argumentando que la magnitud del evento ya justificaba medidas extraordinarias antes del aumento de víctimas fatales y del aislamiento de numerosas comunidades.
En paralelo, también surgieron cuestionamientos por la ausencia en terreno de algunos ministros durante parte del fin de semana y por el viaje al extranjero del ministro de Defensa Fernando Barros, críticas frente a las cuales el Ejecutivo defendió las decisiones adoptadas y sostuvo que el despliegue institucional se fortaleció conforme evolucionó la emergencia.
El propio presidente Kast reconoció la necesidad de revisar algunos aspectos de la respuesta estatal, aunque defendió el trabajo realizado por los distintos organismos involucrados en la emergencia.