El expresidente Eduardo Frei Ruiz-Tagle volvió a respaldar la agenda económica del gobierno de José Antonio Kast y cuestionó las dificultades que enfrentan los proyectos de inversión para avanzar en Chile.
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El expresidente cuestionó las trabas que enfrentan las inversiones y respaldó la necesidad de acelerar proyectos para impulsar el crecimiento y el empleo.
El expresidente Eduardo Frei Ruiz-Tagle volvió a respaldar la agenda económica del gobierno de José Antonio Kast y cuestionó las dificultades que enfrentan los proyectos de inversión para avanzar en Chile.
En declaraciones recogidas por Biobío, el exmandatario criticó la cantidad de observaciones que reciben algunas iniciativas durante sus procesos de evaluación y sostuvo que estas exigencias pueden terminar frenando proyectos que el país necesita para generar inversión y empleo.
Frei afirmó que Chile arrastra más de una década de paralización en materia de inversión, situación que, a su juicio, se mantiene hasta la actualidad.
“Aquí hemos tenido muchos años de paralización, llevamos más de 10 años paralizados y hoy día sigue”, sostuvo el exmandatario, comenzó.
En ese contexto, Frei lanzó una de sus principales críticas al sistema de evaluación de proyectos y apuntó específicamente a las observaciones que reciben determinadas iniciativas.
La referencia a la "ranita" apunta a las exigencias u observaciones vinculadas con la protección de especies y aspectos ambientales que, según el expresidente, pueden ser utilizadas para dificultar el avance de determinados proyectos.
Frei también cuestionó la presentación masiva de observaciones durante los procesos de evaluación. “Vemos a gente que presenta 1.000, 2.000, 3.000… Es como una producción en serie”, señaló.
El exmandatario agregó que en algunos casos se llega a 15.000 o 20.000 observaciones frente a un proyecto y cuestionó el propósito de ese volumen de requerimientos.
La frase de Eduardo Frei sobre que “inventan la ranita” requiere un contexto ambiental para entender qué hay detrás de la discusión.
La ranita de Darwin no es una especie utilizada de manera arbitraria para efectos políticos: se encuentra clasificada En Peligro y enfrenta amenazas concretas para su supervivencia, entre ellas la degradación y fragmentación de los bosques nativos, la crisis climática y la quitridiomicosis, una enfermedad provocada por un hongo que afecta a los anfibios. El Plan de Recuperación, Conservación y Gestión (RECOGE) contempla medidas específicas durante un período de 15 años para recuperar poblaciones y hábitats.
La importancia de esta protección también quedó reflejada en junio de 2026, cuando los programas chilenos de conservación de la ranita de Darwin y de los flamencos altoandinos recibieron la máxima distinción de la Asociación Latinoamericana de Parques Zoológicos y Acuarios (ALPZA). El reconocimiento consideró criterios como investigación científica, rescate de especies, sostenibilidad, educación ambiental y trabajo con comunidades.
La historia del Plan RECOGE también entrega un elemento relevante para el debate. Tras asumir el Gobierno de José Antonio Kast, el decreto que establecía el plan de conservación de la ranita de Darwin fue retirado junto a otros 42 decretos ambientales, en una decisión que abrió una controversia política y ambiental.
Sin embargo, el instrumento fue posteriormente reingresado por el Ejecutivo y la Contraloría General de la República tomó razón del decreto, permitiendo su entrada en vigencia. El plan contempla acciones para mitigar la quitridiomicosis, restaurar hábitats, controlar especies exóticas invasoras, realizar monitoreo e investigación y desarrollar educación ambiental.