jueves 05 de noviembre de 2026
Nacional

Denuncia anónima genera investigación de Contraloría por licitación para mantención de avión presidencial

El organismo ofició a la FACh para solicitar antecedentes sobre la contratación de Enaer y las posteriores subcontrataciones a RAM y APAS Chile.

5 de noviembre de 2026 - 12:11

La Contraloría General de la República inició diligencias para investigar el procedimiento utilizado en la mantención del Boeing 767-300ER de la Fuerza Aérea de Chile (FACh), utilizado como avión presidencial, tras recibir una denuncia anónima el pasado 10 de octubre. El organismo ofició a la institución militar para solicitar antecedentes sobre los contratos y las empresas involucradas en los trabajos.

La presentación cuestiona la cancelación de una licitación internacional y la posterior contratación directa de la Empresa Nacional de Aeronáutica de Chile (Enaer), que recurrió a otras compañías para ejecutar parte de las labores. Según Biobío, el denunciante acusa que el procedimiento se realizó sin respetar las condiciones técnicas exigidas originalmente en el concurso.

El escrito sostiene que la FACh canceló "de manera intempestiva" la licitación y cuestiona que la propuesta presentada por RAM, en representación de APAS Chile, no cumpliera con los requisitos establecidos en las bases, entre ellos contar con un taller certificado y experiencia comprobable en aeronaves Boeing 767. Estas afirmaciones corresponden a los argumentos del denunciante y no constituyen conclusiones de Contraloría.

La cadena de contratación y la certificación de APAS Chile

La contratación se desarrolló mediante una cadena de subcontrataciones. La FACh encargó la mantención a Enaer mediante trato directo. Posteriormente, la empresa estatal recurrió a RAM, compañía estadounidense con sede en Miami, que derivó parte de los trabajos a su filial APAS Chile, con instalaciones en Pudahuel.

Uno de los antecedentes cuestionados corresponde a las condiciones técnicas de APAS. Según los antecedentes publicados, el Boeing presidencial ingresó al taller el 2 de octubre, cuando la compañía todavía no contaba con la certificación de la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) para realizar los trabajos específicos relacionados con aeronaves de fuselaje ancho. La acreditación fue oficializada el 13 de octubre.

Desde Enaer defendieron el procedimiento y explicaron que la certificación de la DGAC no era una exigencia para intervenir el Boeing 767 de la FACh, debido a su condición de aeronave de Estado, sin matrícula civil ni control de la autoridad aeronáutica civil. Agregaron que, una vez emitida la orden de compra, la institución militar recomendó contar con esa acreditación, que finalmente se obtuvo para ejecutar los trabajos asociados a las directivas de aeronavegabilidad.

La denuncia también solicita revisar los antecedentes de los contratos que RAM habría recibido desde 2022 mediante tratos directos para prestar servicios relacionados con helicópteros Black Hawk MH-60M y aviones de combate F-16 y F-5. El denunciante pidió incorporar esos acuerdos a la revisión de Contraloría.

Entre las diligencias solicitadas figuran una auditoría de los contratos, la revisión del expediente de la DGAC sobre la habilitación de APAS Chile y una inspección técnica de la aeronave. También se solicitó suspender cualquier intervención sobre el avión.

Los argumentos de la FACh y ENAER

Frente a los cuestionamientos, la Fuerza Aérea defendió la contratación directa de Enaer y sostuvo que su política institucional está orientada al fortalecimiento de la industria aeronáutica nacional. La empresa estatal, por su parte, explicó que existían razones técnicas y operacionales para realizar los trabajos en Chile.

Enaer señaló que había premura para aplicar las directivas de aeronavegabilidad y que el avión no estaba en condiciones de volar fuera del país debido a una restricción operacional asociada a la gestión del riesgo. También indicó que la FACh requería realizar los trabajos dentro de Chile.

La mantención se realizó en instalaciones nacionales, a diferencia de los procedimientos anteriores. Según los antecedentes disponibles, desde 2009 el Boeing presidencial recibía sus mantenciones en Estados Unidos. El último registro mencionado corresponde a 2024, cuando ingresó a las instalaciones de TechOps de Delta Airlines, en Atlanta.

El avión salió del hangar el 22 de octubre. Sin embargo, no se ha informado el monto total desembolsado por los trabajos. La FACh ha señalado que los detalles técnicos, logísticos y operativos relacionados con el sostenimiento de su material aéreo están sujetos a reserva por razones de seguridad nacional.

El desperfecto del avión presidencial en Madrid

La investigación se conoce días después del episodio protagonizado por el mismo Boeing 767, matrícula 985, durante el viaje de José Antonio Kast a España. El lunes 2 de noviembre, tras aterrizar en la base aérea de Torrejón de Ardoz, en Madrid, la aeronave requirió la intervención de bomberos y equipos de emergencia.

El procedimiento se produjo luego de registrarse un aumento de temperatura en uno de los sistemas de frenos. Los equipos de emergencia realizaron labores para enfriar el sistema antes de permitir la descarga del equipaje.

Desde Presidencia descartaron que la aeronave hubiera presentado una falla y señalaron que el avión "no aterrizó con problemas de frenos ni presentó falla alguna". También explicaron que las variaciones de temperatura durante el aterrizaje son normales y que la ventilación aplicada por el servicio aeroportuario corresponde a un procedimiento habitual para acelerar el enfriamiento.

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