Las relaciones al interior del oficialismo nuevamente se han fragmentado a raíz del encuentro Foro Madrid, luego de que el presidente José Antonio Kast confirmara su participación a la cumbre de ultraderecha que se realizará en Santiago, coincidiendo además con el aniversario del Rechazo, el 3 y 4 de septiembre.
Desde Evópoli manifestaron sus reparos por la asistencia del presidente y confirmaron que se excluirán del encuentro, argumentando que la presencia del jefe de Estado en estos foros "pueden generar ciertos conflictos internos que es mejor evitar", según dijo el vicepresidente del partido, el diputado Jorge Guzmán.
Si bien el resto de colectividades respaldaron la asistencia del presidente Kast al Foro Madrid —aunque en RN algunos personeros políticos también mostraron cierta inquietud—, el gabinete también estará presente.
El ministro de Seguridad, Martin Arrau, asistirá al encuentro, donde expondrá de temas como el crimen organizado y seguridad regional, según consigna La Tercera.
Presidente Kast busca bilateral con Milei
Pese a los reparos de una parte de su sector, el presidente Kast ya gestiona incluso una reunión bilateral con el mandatario de Argentina, Javier Milei, quien se presume también asistiría al Foro Madrid.
El encuentro entre ambos jefes de Estado busca concretarse tras la polémica por el Estrecho de Magallanes, luego de que el jefe de la Fuerza Aérea de dicho país, Gustavo Valverde, haya puesto en duda la soberanía de Chile en dicha zona, asegurando que se trata de un territorio que se configura como una "llave oceánica" por lo que había que "hacer presencia".
Sus declaraciones generaron la reacción inmediata y transversal desde los partidos políticos, condenando las declaraciones del general y pidiendo al presidente Kast tomar cartas en el asunto lo antes posible. Posterior a ello, la propia Cancillería de Argentina emitió un comunicado reafirmando que el Estrecho de Magallanes pertenecía a Chile.
Considerando estos antecedentes, el encuentro entre ambos mandatarios vendría a terminar de calmar las aguas entre ambos países, pese a la rectificación ya hecha por Argentina.