Este viernes, el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, aseguró que los precios de los combustibles se mantendrán por lo menos durante las siguientes tres semanas, pese a los últimos episodios de ataques y bombardeos entre Estados Unidos e Irán.
"Ese nivel queda fijo en las próximas tres semanas", explicó el jefe de la billetera fiscal, a propósito de la caída de en el valor de la gasolina y el diésel a contar de este 9 de julio. En ese sentido, los valores estimados por Enap se mantendrán hasta finales de mes.
Consultado sobre si la acumulación de tensión entre EEUU e Irán podría impactar en el precio de las bencinas en Chile, el secretario de Estado precisó que son escenarios que "cambian todos los días", pero que "confiamos en que seguirá establecido en estas tres semanas".
Por qué el precio de los combustibles se relaciona al conflicto entre EEUU e Irán
Chile importa cerca del 98% del petróleo que consume, lo que significa que el precio de los combustibles en las estaciones de servicio locales está indexado directamente al precio internacional del barril de crudo (como el Brent o el WTI) y al valor del dólar.
Debido al conflicto entre Estados Unidos e Irán, la incertidumbre financiera global y el temor al desabastecimiento disparan de inmediato las cotizaciones del petróleo.
A través del Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (MEPCO), Chile intenta amortiguar estas fluctuaciones, pero una escalada mayor inevitablemente se traduce en alzas consecutivas en las gasolinas y el diésel a nivel nacional.
El corazón geográfico de esta vulnerabilidad es el estrecho de Ormuz, un angosto paso marítimo situado entre Omán e Irán que conecta el Golfo Pérsico con el océano Índico.
Este corredor es considerado el "punto de estrangulamiento" más crítico del sector energético global, ya que por allí transita aproximadamente una quinta parte (el 20%) del petróleo y gas que consume todo el planeta.
En el contexto del conflicto, Irán utiliza su dominio ribereño sobre el estrecho como un arma geopolítica de coacción; cualquier amenaza de cierre, bloqueo o ataque a los buques cisterna que navegan por estas aguas paraliza el transporte marítimo y genera un pánico inmediato en los mercados.