Metro puso en circulación una nueva tarjeta Bip! con un diseño que incluye la imagen de un huillín, para concientizar sobre una especie nativa de Chile que está en peligro de extinguirse por la intervención de ríos, el ataque de perros y otras amenazas de origen humano.
A diferencia del chungungo, la otra nutria nativa de Chile, el huillín habita sobre todo en ríos y agua dulce. La caza intensiva de huillines hasta 1970 para la industria peletera diezmó fuertemente las poblaciones originales de la especie.
Si bien hoy en día su caza está prohibida al ser una especie protegida, han surgido otras amenazas. La intervención de los lechos de los ríos, la ocupación humana en loteos irregulares en zonas naturales, el ataque de perros sueltos y las enfermedades exóticas son algunas de ellas.
Se estima que hoy en día sobrevive a penas 10% de la población de huillines que algún día habitó el país. Los pocos que quedan también se ven en la necesidad de competir por hábitat y comida con el visón; un mamífero introducido desde Norteamérica que está invadiendo cada vez más ecosistemas en el sur de Chile, despertando alerta científica.
Algunos estudios científicos también sugieren que las jaulas salmoneras aumentan la presencia de ciertos patógenos que pueden afectar al huillín.
Ya en 2023, especialistas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), considerada la autoridad mundial en conservación de especies, envió una carta a los ministerios de Economía y Medio Ambiente de Chile alertando sobre el peligro que corre tanto el chungungo como el huillín, que podrían desaparecer si no se toman medidas concretas.
En diciembre de 2025 el gobierno presentó un plan RECOGE que fija una hoja de ruta para la protección del huillín. Entre las medidas que establece busca restaurar los humedales, ríos y bordes costeros donde este mamífero se reproduce y alimenta. También enfoca esfuerzos para controlar especies invasoras que lo amenazan, como el perro o el visón.