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Torres de alta tensión sobre flores subterráneas: Disputa por línea eléctrica en Casablanca escala a la Suprema

Torres de alta tensión construidas en plantas y flores que sobreviven bajo suelos áridos por años hasta encontrar condiciones favorables para brotar. Esto es lo que pasó con una línea eléctrica que se construye en Casablanca, despertando una disputa legal que llegó hasta la Corte Suprema.
Por María del Mar Parra 9 de febrero de 2026 - 00:00

Bajo los suelos áridos del centro y norte de chile, muchas veces desprovistos de vegetación, se esconde un secreto de la naturaleza: plantas y flores subterráneas que pueden permanecer vivas pero ocultas bajo suelo durante años, esperando las específicas condiciones adecuadas para brotar y adornar el paisaje de colores.

Se trata de las plantas geófitas y chile alberga una amplia riqueza de ellas. Son, por ejemplo, las especies que dan vida al fenómeno del desierto florido. En Casablanca, una disputa legal por torres de alta tensión que se construyeron sobre suelos con geófitas ahora llegó a la Corte Suprema.

Torres de alta tensión

El proyecto en cuestión es la línea de transmisión Nueva Alto Melipilla – Nueva Casablanca – La Pólvora – Agua Santa, que está instalando 242 torres de alta tensión a lo largo de la cordillera de la costa entre las regiones Metropolitana y de Valparaíso.

Tras evaluar sus impactos ambientales, el proyecto fue aprobado en 2023 recibiendo su permiso ambiental o Resolución de Calificación Ambiental (RCA) a pesar de reclamos de vecinos, organizaciones locales y alcaldes.

Pero al construirse, el proyecto generó un impacto ambiental no evaluado: algunas de las torres se instalaron en zonas donde luego se encontraron brotes de plantas geófitas, sin haber realizado un plan de rescate y relocalización de plantas afectadas, como ordenaba la RCA del proyecto.

Tras distintas fiscalizaciones, se determinó que las evaluaciones de la empresa se hicieron en momentos con condiciones no adecuadas para el brote de plantas geófitas, por lo que las plantas no fueron detectadas por la empresa y no se tomaron medidas para resguardarlas.

En la zona existen geófitas en estado vulnerable de conservación, como el junquillo (gilliesia graminea) o el huilli (leucocoryne foetida), o incluso flores como la orquídea flor del gallo en peligro crítico de extinción. Muchas de las geófitas que habitan en este lugar solo existen en Chile.

Según la RCA, el proyecto debía hacer una liberación de las áreas de afectación directa para asegurar el rescate de estas especies en estado de conservación, haciendo el catastro en una época favorable para identificar las plantas afectadas.

Disputa legal

Para evitar sanciones como multas o la revocación de la RCA, la empresa presentó un programa de cumplimiento con medidas compensatorias, que fue rechazado por el segundo tribunal ambiental.

El hecho desató una disputa legal que hoy llega a la Corte Suprema. La empresa titular reclamó en contra del rechazo a su plan de cumplimiento. El tribunal ambiental acogió la reclamación de la empresa y retrotrajo el proceso de fiscalización hasta el momento anterior a la formulación de cargos.

Los argumentos son que los cargos formulados no explicaban en detalle la infracción condenada, lo que impidió a la empresa presentar un programa de cumplimiento adecuado.

Ahora, vecinos y organizaciones locales presentaron una reclamación declarada admisible por la Suprema, alegando que la empresa está buscando "regularizar" los incumplimientos a su propio permiso ambiental.

“Como vecinas y vecinos llevamos años defendiendo nuestro territorio. Este fallo nos deja en una situación de enorme indefensión, porque abre la puerta a que las empresas incumplan sus obligaciones ambientales y luego intenten corregirlas en tribunales, sin hacerse cargo del daño que generan”, señala al respecto Isabel Tagle, ex presidenta del Comité Ambiental Comunal de Casablanca y una de las reclamantes.

Líneas eléctricas en disputa

En su camino a descarbonizar la matriz energética, el país está construyendo líneas de transmisión eléctrica para llevar la energía renovable hacia los centros de consumo. Esta forma de desarrollo ha generado diversos conflictos socioambientales, al tratarse de líneas largas que atraviesan espacios naturales.

Es el caso de Chiloé, donde recientemente se aprobó una línea de transmisión eléctrica que cruzará el canal de Chacao. Esta línea echa a andar diversos proyectos de generación de energía eólica en la isla, que podrán sacar su energía a través de esta nueva carretera, y que amenazan la única gran fuente de agua de Chiloé: las turberas.

Otro caso es el de la carretera eléctrica Itahue – Hualqui, que cruzará 406 kilómetros a lo largo de 20 comunas, cuyos alcaldes han manifestado su rechazo a la aprobación del proyecto, aunando estrategias legales.

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