Presentan Estrategia Nacional de Minerales Críticos buscando inversiones, desarrollo con valor agregado y responsabilidad ambiental
El martes 27 de enero fue un día clave para el futuro de la minería en Chile. Esto porque el Presidente Gabriel Boric junto al Ministerio de Minería presentaron oficialmente la Estrategia Nacional de Minerales Críticos (EMC), una hoja de ruta que condicionará a nuestro país ante nuevos desafíos que propone el incremento de la demanda global de minerales esenciales para la transición energética.
El documento final es producto de un proceso participativo que integró un comité consultivo, otro técnico donde colaboraron más de 120 especialistas, además de la realización de talleres y una consulta ciudadana.
De este modo, se abre una oportunidad estratégica para asegurar suministros útiles en función de minerales cruciales para la electromovilidad, energías renovables, tecnologías limpias e infraestructura para el desarrollo de Inteligencia Artificial.
La estrategia reconoce que el país se encuentra ante una oportunidad estratégica de alto valor, considerando su potencial geológico, experiencia minera y capital humano especializado, en base al marco internacional donde ha proliferado una competencia entre diversas naciones, como China, Sudáfrica, Indonesia, entre otras.
Competitividad, desarrollo y responsabilidad
Al respecto, el presidente Boric, expresó que “con esta estrategia se traza una hoja de ruta que permitirá a Chile consolidar su rol en cadenas globales de suministro minero, mediante una acción pública coordinada y gradual que favorezca la competitividad, el desarrollo de cadenas de valor y la resiliencia de la industria, promoviendo el desarrollo productivo con una minería moderna, responsable y orientada al bienestar del país y sus comunidades”.
A su vez, el biministro Álvaro García, mencionó que “nuestro país convierte su liderazgo minero en una plataforma de innovación y empleos calificados al servicio de la transición energética global”.
La ministra de minería, Aurora Williams, sostuvo que “se han identificado 14 minerales factibles de desarrollar, como también las variables para llevar adelante cinco pilares estratégicos, en línea con los desafíos de la industria, que tienen relación con la facilitación procedimental, la mejora de la información geológica del país, desarrollo de comunidades, equilibrios ambientales y la formación del talento humano para satisfacer la demanda mundial por minerales críticos. Chile se transforma en un socio confiable y un productor responsable”.
La EMC pretende afianzar el liderazgo, diversificar la economía, atraer inversiones responsables y reforzar encadenamientos productivos, esto, en sintonía con la sostenibilidad ambiental, justicia territorial y respeto a los derechos humanos.
Proceso participativo
El origen de la Estrategia Nacional de Minerales Críticos se debe a un proceso participativo que entrelazó estudios técnicos y espacios de diálogo multisectorial, ya que análisis realizados entre 2024 y 2025 ejecutados por Cochilco, Sernageomin y un equipo financiado por el BID, tomaron en cuenta la demanda global, el potencial geológico y la dimensión geopolítica de estos recursos.
De aquello surgió un Comité Consultivo de Alto Nivel, en el que participaron 16 representantes del mundo público, académico, gremial y de la sociedad civil, y un Comité Técnico de 120 expertos. Además, hubo talleres regionales y una consulta ciudadana, cuyos aportes se añadieron a la versión final del documento.
Pilares estratégicos y minerales críticos
La EMC se estructura en cinco pilares estratégicos: producción y diversificación; minería responsable; oportunidades de desarrollo y agregación de valor; inserción internacional y diplomacia de los minerales; y capacidades habilitantes.
Cada uno de estos examina objetivos específicos y actividades dirigidas a una implementación orquestada entre el sector público y privado.
En tanto, el documento considera a los siguientes minerales como críticos: Cobre (Cu), Litio (Li), Molibdeno (Mo), Renio (Re), Cobalto (Co), Elementos de Tierras Raras (ETR), Antimonio (Sb), Selenio (Se), Telurio (Te), Oro (Au), Plata (Ag), Hierro (Fe), Boro (B) y Yodo (I).
De este modo, la estrategia los separa en tres grupos: A,B y C.
El primero encasilla aquellos con los cuales Chile posee una firme participación mundial y que han sido denominados críticos por otras economías: cobre (con una participación del 23%); Litio (20,4%), Molibdeno (14,6%) y Renio (46,8%).
Por su parte, el Grupo B es donde Chile no posee producción o tiene una participación potencial, como Cobalto, Elementos de Tierras Raras, Antimonio, Selenio y Telurio.
Finalmente, el Grupo C pertenece a minerales que ya se extraen y que representan una oportunidad estratégica para afianzar una participación en el suministro global: Oro, Plata, Hierro, Boro y Yodo.