La Universidad de Concepción (UdeC) ha elaborado una metodología innovadora para prevenir incendios forestales en zonas de tendido eléctrico a través de la elaboración de mapas de riesgo de alta precisión. El proyecto, desarrollado para la empresa distribuidora Coelcha, posibilita la identificación y cuantificación de áreas críticas de interacción entre vegetación y redes eléctricas en sectores rurales pertenecientes a las regiones de Ñuble y Biobío.
Los académicos Luis García Santander y David González Lanteri, junto al ingeniero forestal Bastián Rivas Maldonado, integran el equipo interdisciplinario, quienes han logrado establecer una herramienta confiable que se basa en imágenes satelitales, sensores activos y cámaras. Tal metodología emerge en un marco donde prima la proliferación de incendios forestales, además de fallas en el suministro energético.
"Esta mirada integrada ha sido clave para abordar simultáneamente los requerimientos técnicos de la red eléctrica y las características estructurales y dinámicas de la vegetación", comentó González Lanteri, docente del Departamento de Manejo de Bosques y Medioambiente de la Facultad de Ciencias Forestales de la UdeC.
Imágenes confiables
Durante 2024, en una fase previa, los especialistas clasificaron la cobertura vegetal presente a lo largo de la franja de servidumbre paralela al tendido eléctrico. Utilizando técnicas de reflectancia en distintas longitudes de onda a partir de imágenes satelitales de alta resolución, lograron clasificar coberturas herbáceas, arbustivas y arbóreas "con niveles de confiabilidad superiores al 95%", explicó González Lanteri.
No obstante, el mayor desafío operativo no era solo identificar el tipo de cobertura vegetal, sino también determinar su altura de forma objetiva y precisa. Por esta razón, los especialistas complementaron el trabajo inicial con sensores de teledetección LiDAR (medición de distancia por medio de la luz) portados por drones, obteniendo "errores medios cercanos a ±40 centímetros en la determinación de la altura de la vegetación", resultado considerado plenamente adecuado para los fines del proyecto.
Además de los sensores, utilizaron cámaras RGB con definición cercana a los dos centímetros, generando gran cantidad de datos en la franja de servidumbre del tendido eléctrico que abarca 36 metros de ancho. El análisis se realiza metro a metro tanto en sentido longitudinal como transversal, identificando tipo de vegetación y altura respecto al terreno.
Reducir incendios forestales
"Identificar estas zonas de riesgo vegetación-línea eléctrica permite reducir en primera instancia cortes de suministros por efectos de caídas de árboles o ramas en las redes eléctricas y también el inicio de incendios forestales, ya sea por roce o contacto entre vegetación y líneas energizadas", especificó García Santander, docente del Departamento de Ingeniería Eléctrica.
"Debido al incremento de los temporales e incendios forestales en los últimos años, principalmente a causa del cambio climático, sumado a las altas exigencias establecidas por organismos como la Superintendencia de Electricidad y Combustibles y el Ministerio de Energía, las empresas se ven interesadas en mejorar sus planes y programas de poda, roce y tala en cada período", concluyó.
Supuesta negligencia
La fiscal regional, Nayalet Mansilla, informó desde Ñuble que la investigación respecto a los devastadores incendios forestales en Ñuble, Biobío y parte de la Araucanía se acerca a la hipótesis de que tres focos principales fueron causados por una eventual “negligencia eléctrica”, particularmente en las comunas de Pinto, Quillón y San Nicolás.
Además, agregó que, aunque existe una alta probabilidad de determinar el origen, aún se requieren pericias mecánicas y químicas que podrían demorar alrededor de dos meses. Hasta ahora, no hay detenidos ni indicios de intencionalidad en los siniestros de la región.
“De todas maneras son causas que se están investigando. Hasta el momento no tenemos detenidos, porque esos incendios al ser negligentes requieren un poco más de tiempo por las pericias”, puntualizó la fiscal regional.
Tendidos eléctricos mal mantenidos han sido la causa de varios incendios a lo largo del país. En diciembre de 2022, la Conaf adjudicó a desperfectos del tendido eléctrico el comienzo de incendios forestales entre las regiones de Valparaíso y el Maule, específicamente en Las Gaviotas, (Valparaíso); Alto de Popeta (región Metropolitana); La Cabaña, (O’Higgins); y Rapilermo (Maule).