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Río Mapocho cruza la ciudad de Santiago. Foto: Agencia UNO.

Recolonizado por nalcas y peces pero saturado de fármacos: La cruzada por recuperar la naturaleza del Mapocho

Por: María del Mar Parra | 07.01.2026
Años de trabajo ciudadano y de autoridades ha logrado limpiar las aguas del río Mapocho y devolverle su naturaleza, fauna y vegetación. La contaminación minera, el exceso de fármacos que se botan y los vertederos ilegales aún amenazan estos esfuerzos, pero la declaración del río como humedal urbano abre más oportunidades de restauración.

Por el centro de Santiago de Chile cruza un río que en sus partes más urbanas parece más bien un canal artificial, bordeado de cemento con graffiti. A pesar de que la ciudad le da las espaldas al Mapocho, distintos episodios han obligado a prestarle atención a este ecosistema.  

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En 2022, la presencia de un coipo nadando por el centro de la ciudad obligó a recordar que el Mapocho es un corredor biológico para distintas especies. En noviembre de 2025 las aguas del río se tiñeron de azul en su naciente cerca del camino a Farellones, con informes que apuntan a la contaminación minera que se acumula cerca de su cauce.  

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A veces, el Mapocho experimenta crecidas naturales que inundan la vegetación en zonas como Peñaflor, ayudando a recargar sus pozas y rebrotar la flora. Otras veces, el río crece en zonas urbanas porque se generan tapones de basura, arrastrada de las decenas de vertederos ilegales que existen cerca de su lecho a lo largo de la ciudad.

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Esta semana, el río Mapocho fue declarado oficialmente como humedal urbano, resumiendo e impulsando aún más el esfuerzo de organizaciones, vecinos y autoridades locales para que este ecosistema recupere su naturaleza.

Mapocho vivo

Coipos, patos jergones, bagrecitos, nalcas y otras especies nativas han aumentado su presencia en el río Mapocho en los últimos años, despertando esperanza en la ciudadanía por recuperar la naturaleza de este río, que en 2025 cumplió 15 años de funcionamiento de su sistema de saneamiento.

Hoy en día, el marrón de las aguas del río Mapocho no son resultado de las aguas servidas que antiguamente dominaban el cauce, sino de sedimentos naturales que se arrastran desde sus afluentes en la alta montaña.

Además de la construcción de grandes plantas de tratamiento que han logrado limpiar el río, iniciativas ciudadanas están logrando devolverle su vegetación natural en las partes más intervenidas de su borde.

En 2023 el equipo de la organización Mapocho Vivo reforestó nalcas en el borde del río en las comunas de Renca y Peñaflor, en un esfuerzo por recuperar la flora que alguna vez fue común en todo su borde y que aún resiste en zonas naturales cerca de la cordillera, con especies como chilco, natre, sauce criollo y las mismas nalcas.

Las nalcas plantadas ya tomaron fuerza y siguen allí, resistiendo las distintas crecidas que han ocurrido en los últimos inviernos. Desde la iniciativa han elegido otras especies que reforestar y buscan extender su esfuerzo a las 16 comunas que cruza el Mapocho, trabajando junto al vivero Pumahuida y la consultora paisajística Identidad Nativa, para reproducir especies del valle de Santiago.

Imaginando un Mapocho rodeado de vegetación en todo su cauce, Mapocho Vivo también ha trabajado con la fundación Corredores Ecológicos de Chile en el sector de Vitacura, diseñando sistemas de pequeños diques para que el agua corra a una velocidad más natural, permitiendo que la flora se asiente en el río y atraiga más fauna nativa.

Esto se suma a iniciativas de educación ciudadana, organizando salidas al río con niños y niñas de colegio para recuperar también la relación de la ciudadanía con el ecosistema. El objetivo es ir recuperando la vegetación e ir avanzando de arriba hacia abajo a las zonas más intervenidas.

Mapocho contaminado

Pero aunque ya no traiga aguas servidas, las aguas del Mapocho presentan niveles elevados de algunos contaminantes que pueden hacer caer estos esfuerzos. Por un lado, está la elevada presencia de metales pesados como cobre, manganeso y arsénico además de un ph ácido.

Esto fue detectado por un análisis de la Dirección General de Aguas (DGA), que está investigando la presencia de tranques de relaves de la empresa minera Anglo American cerca de los afluentes del Mapocho. El monitoreo ocurrió luego de un epsodio en que las aguas en las nacientes del río se tornaron de un azul fluorescente por unas horas.

Otro contaminante que satura las aguas del río Mapocho son los fármacos, como antibióticos, analgésicos y depresivos. Un estudio de 2022 develó que este es uno de los ríos más contaminados del mundo con fármacos, que llegan a sus aguas porque la gente los bota por el baño.

Una iniciativa del Dr. Simi instaló 10 puntos de desecho seguro de medicamentos en desuso en sucursales de la farmacia en Santiago, para que las personas puedan descartar allí los medicamentos remediando esta situación. La contaminación por fármacos afecta a la fauna nativa y a la calidad del agua, además de propiciar las bacterias resistentes a antibióticos.

Cuando hay lluvias y crecidas, el agua del Mapocho arrastra hacia su cauce toneladas de basura que se acopia en vertederos ilegales cerca del borde del río. Esta basura genera tapones y termina contaminando también el río Maipo hasta su desembocadura.

Una mesa de trabajo liderada por el gobernador regional, Claudio Orrego, ha logrado clausurar seis de los vertederos que se encuentran en las cercanías del río, declarando también una “guerra contra la mafia de la basura” donde se anuncian fiscalizaciones y multas para los camiones que botan ilegalmente desechos en estos lugares.