Mejillones marca hito descarbonización con cierre de 3 plantas: Chile reduce a 50% centrales que operan a carbón
El 2025 culminó con un hito en materia de descarbonización para Chile, luego de que el 31 de diciembre tres plantas de la Central Infraestructura Energética Mejillones y las dos primeras unidades del Complejo Térmico Mejillones, ubicadas en la Región de Antofagasta, fueran desconectadas.
La acción representa un paso con miras a concretar la transición energética que sustituye el uso de energías contaminantes como el carbón en reemplazo por otras verdes y limpias.
Con la desconexión de estas tres plantas Chile disminuye a la mitad las centrales de este tipo que estaban activas en 2019 y que dependen del Sistema Eléctrico Nacional.
Las plantas a carbón causan severos daños al medioambiente emitir gases de efecto invernadero, perjudicando la salud de las comunidades cercanas.
No es suficiente
Sin embargo, organizaciones ambientalistas han señalado que apagar las plantas no es suficiente. Reclaman que las compañías implementen planes completos de desmantelamiento y recuperación ambiental para subsanar los daños históricos asociados a la quema de carbón.
Al mismo tiempo, advierten sobre el incumplimiento de otras empresas: algunas termoeléctricas, como Nueva Ventanas y Campiche en Puchuncaví, no han cerrado según lo comprometido.
Además, otras compañías aún no han fijado plazos claros para reconvertir o desactivar sus unidades antes de 2030.
El compromiso de Chile
En octubre, el gobierno presentó las 28 medidas del nuevo Plan de Descarbonización para la industria energética, cuyo objetivo es definir una hoja de ruta para alcanzar un sistema eléctrico donde las energías limpias predominen por sobre el carbón.
Para ello, se ordenaron en 4 ejes:
1) Incentivos y desarrollo territorial
2) Planificación estratégica del sistema eléctrico
3) Transmisión eléctrica eficiente:
4) Sistema seguro y flexible con alta participación renovable
Recordemos que Chile se comprometió a que la matriz energética este descarbonizada donde ya no operan termoeléctricas en base a carbón.
Y para 2050 Chile debe convertirse en un país carbono neutral, es decir, equilibrar la cantidad de gases de efecto invernadero que se emite con la cantidad que puede absorber o compensar.