Resultados PAES: qué es el método de estudio SMART y cómo aplicarlo para mejorar el puntaje al rendir el examen otra vez
Este lunes 5 de enero se dieron a conocer los resultados de la Prueba de Acceso a la Educación Superior (PAES), un momento esperado por miles de estudiantes que buscan dar el siguiente paso en su camino universitario. Si bien muchos alcanzaron los puntajes que deseaban, otros se enfrentaron a la decepción de no cumplir sus expectativas, lo que puede generar frustración, dudas y replanteamientos sobre el futuro académico.
Según Javier Piñeiro, psicólogo y director de la Escuela de Psicología de la Universidad UNIACC, “aceptar la situación es un paso clave para manejar la frustración".
En la mayoría de casos, se busca una explicación externa "lo que puede impedir un análisis reflexivo", explica el especialista.
Sin embargo, "tomarse el tiempo para asimilar el resultado permite luego enfocarse en mejorar". A ello, hay que aclarar que la PAES se puede dar todos los años, "lo que brinda una nueva oportunidad de preparación y mejora en las áreas necesarias”.
¿Cómo superar un mal resultado de la PAES con facilidad?
El especialista agregó que resignificar la experiencia puede ayudar a reducir la angustia: “En lugar de ver el resultado como un fracaso definitivo, los estudiantes pueden aprovechar el tiempo para reflexionar sobre sus intereses y objetivos a futuro".
En ese sentido, este nuevo periodo es clave para fortalecer conocimientos y replantear metas y caminos posibles, agregó Piñeiro.
El psicólogo también recomienda trabajar en el autoconocimiento y clarificar los objetivos personales. “Si te interesa una carrera, contacta a alguien que la ejerza para entender qué habilidades necesitas desarrollar”, aconseja.
Otra herramienta sugerida es la indagación apreciativa, que permite reconocer los recursos propios y cómo los perciben los demás: “Hacer un ejercicio de espejo con alguien de confianza o listar fortalezas y debilidades puede ser útil para trazar un plan de mejora”.
¿Cómo prepararse para dar nuevamente la PAES?
En cuanto a la planificación del estudio, Piñeiro sugiere aplicar el método SMART, que propone objetivos específicos, medibles, alcanzables, realistas y con un tiempo definido.
“No basta con decir ‘quiero que me vaya bien en la PAES’, sino definir horarios de estudio, cantidad de ensayos a realizar y métodos de repaso. Además, se pueden plasmar estos objetivos en un vision board o programar recordatorios en el calendario para reforzar la constancia”, explicó.
Además, este nuevo periodo de estudio es clave para identificar las áreas de mejor y peor rendimiento, lo que también llevará a replantear cambios en la metodología de aprendizaje. Esto puede "hacer la diferencia en un segundo intento”.
¿Qué es el método SMART y cómo aplicarlo?
El método SMART es una herramienta de planificación que permite transformar metas generales en objetivos claros y alcanzables. Su nombre proviene de las siglas en inglés de Specific (específico), Measurable (medible), Achievable (alcanzable), Relevant (relevante) y Time-bound (con plazo definido). Aplicarlo ayuda a ordenar el estudio, mantener la motivación y evaluar avances de forma concreta.
Un objetivo específico define con claridad qué se quiere lograr, evitando planteamientos vagos. Por ejemplo, en vez de decir “quiero mejorar en la PAES”, se puede establecer “quiero subir mi puntaje en Matemática”. Esto permite enfocar mejor los esfuerzos y saber exactamente hacia dónde se dirige el trabajo.
Luego, el objetivo debe ser medible, es decir, que permita evaluar avances. Esto puede expresarse en puntajes, número de ensayos realizados o contenidos dominados, como “subir 80 puntos” o “realizar dos ensayos semanales”.
El tercer paso es asegurarse de que sea alcanzable. La meta debe ser realista según el tiempo disponible, la carga académica y los recursos personales. Un objetivo poco realista puede generar frustración y abandono.
Después, se evalúa que el objetivo sea relevante, es decir, que tenga sentido para la persona y esté alineado con sus intereses académicos y proyecto de vida. Esto ayuda a mantener la motivación y el compromiso.
Finalmente, se fija un plazo temporal. Establecer fechas concretas —como semanas o meses— permite organizar el estudio, crear rutinas y hacer ajustes si es necesario.