Chile tiene cuatro edificios carbono neutrales: "Certificación se alcanza con acciones concretas y no solo con compensación"
La infraestructura sostenible se ha vuelto imperativa para enfrentar la crisis climática y también hacer más eficientes los recursos requeridos. En la actualidad, Chile cuenta con cuatro edificios que han logrado certificarse como carbono neutrales en su operación, todos administrados por la consultora inmobiliaria CBRE.
Fabián Fuentealba, jefe de Sostenibilidad y ESG de la compañía, conversó con El Desconcierto sobre los desafíos y procesos para alcanzar esta legitimación, la importancia de los certificados internacionales I-REC y los ambiciosos objetivos de la empresa hacia 2040.
Hacia la carbono neutralidad
-¿Qué hace falta en Chile para que más edificios eleven el estándar de carbono neutralidad y logren certificarse?
La carbono neutralidad debe entenderse como la etapa final de un proceso integral de gestión de emisiones. Este proceso comienza con la medición de la huella de carbono del edificio, continúa con la definición de metas, la identificación de oportunidades de mejora y la participación activa de todos los actores involucrados en la operación.
En la medida en que propietarios, administradores, arrendatarios y proveedores se comprometen con la reducción de emisiones, es posible avanzar hacia una operación más eficiente, disminuyendo progresivamente la necesidad de compensar a través de bonos de carbono. De esta forma, la carbono neutralidad se alcanza principalmente mediante acciones concretas de reducción y optimización, y no solo a través de mecanismos de compensación.
-¿Qué tan complejo es obtener certificados internacionales I-REC?
En Chile, el proceso para obtener certificados I-REC es relativamente sencillo desde el punto de vista de la gestión, pero muy riguroso en cuanto a la validación de la información. Estos certificados se gestionan a través de empresas generadoras de electricidad con matriz renovable, que permiten respaldar el consumo eléctrico anual del edificio.
Lo más relevante en este proceso es asegurar la trazabilidad de los datos de consumo, la correcta verificación del certificado y la claridad respecto del origen del atributo renovable, ya sea solar, fotovoltaico o eólico, entre otros. Este estándar de validación es clave para garantizar que la electricidad utilizada en la operación del edificio proviene efectivamente de fuentes renovables.
La certificación
-En términos prácticos, ¿qué factores se requieren para que un edificio logre la carbono neutralidad operativa?
En primer lugar, es indispensable que el edificio cuente con una medición de su huella de carbono. A partir de ese diagnóstico, se deben implementar acciones concretas orientadas a reducir las emisiones directas e indirectas asociadas a su operación.
Esto incluye fortalecer los sistemas de reciclaje para aumentar la recuperación de residuos, reducir los consumos de energía, abastecer la operación con atributos de energía renovable certificados como I-REC, y ejecutar planes de mantenimiento preventivo y predictivo en los sistemas de climatización, con el fin de evitar emisiones de refrigerantes a la atmósfera.
Una vez que se han agotado las posibilidades de reducción sin afectar la operación normal y eficiente del edificio, se cuantifican las emisiones residuales de CO₂ equivalente que deben ser compensadas mediante bonos de carbono, siempre a través de entidades internacionales que cuenten con procesos de verificación y trazabilidad.
Edificios carbono neutrales
-¿Qué características y especificidades respecto a prácticas sostenibles poseen los cuatro edificios carbono neutrales que administra CBRE: Titanium La Portada, Torre Apoquindo, Torre Badajoz y Apoquindo 2929?
Estos edificios y una gran parte de los activos inmobiliarios que son administrados por CBRE comparten una base común que ha sido clave para alcanzar la carbono neutralidad. En primer lugar, cuentan con propietarios altamente comprometidos con la sostenibilidad y con una administración enfocada en la eficiencia energética, la gestión efectiva de residuos y reciclaje, la reducción del consumo de agua y un monitoreo riguroso de los datos operacionales.
A esto se suma la alineación con arrendatarios que cuentan con objetivos sostenibles, equipos de trabajo conscientes del impacto de sus acciones diarias y proveedores especializados en cada una de sus áreas. Esta coordinación entre todos los actores permite que los edificios operen de manera eficiente y avancen de forma consistente hacia una gestión ambientalmente responsable.
Objetivos 2040
-¿Cuál es la misión de CBRE para 2026?
Como líder global en servicios inmobiliarios, CBRE cuenta con metas ambiciosas en materia de sostenibilidad que no solo miran al 2026, sino también al 2040, anticipándose a los compromisos internacionales frente a la emergencia climática.
Actualmente, una de las principales prioridades es asegurar que las operaciones de CBRE Chile sean carbono neutrales y, al mismo tiempo, acompañar a sus clientes en la reducción de sus emisiones, con una meta de hasta un 90% al año 2040. Esto se impulsa a través de programas de eficiencia energética, gestión de residuos y reciclaje, auditorías energéticas, obtención de certificaciones verdes en operación y mantenimiento, y el uso de electricidad proveniente 100% de fuentes renovables en los edificios que administra.
A ello se suma el desarrollo de infraestructura para la electromovilidad, la incorporación de sistemas de climatización más eficientes y con refrigerantes de bajo potencial de calentamiento global, así como soluciones de almacenamiento energético. Son desafíos que tomamos con responsabilidad y convicción, con el objetivo de avanzar hacia un desarrollo inmobiliario más sostenible a futuro.