
Natalia Nagovitsyna: La alpinista rusa atrapada a 7.000 m de altura cuyo rescate fue cancelado pese a señales de vida
Una nueva tragedia sacudió al mundo del montañismo. El alpinista italiano Luca Sinigaglia, de 49 años, murió en condiciones extremas en el Pico Victoria, en Kirguistán, mientras intentaba rescatar a su compañera rusa, Natalia Nagovitsyna, quien quedó atrapada con una pierna fracturada a más de 7.000 metros de altitud.
Ambos formaban parte de una expedición que buscaba conquistar la cumbre de 7.439 metros, la más alta de la cordillera de Tien Shan.
El objetivo de Nagovitsyna era lograr el prestigioso título de "Leopardo de las Nieves", otorgado a quienes escalan las cinco cumbres más elevadas de la exUnión Soviética. Sin embargo, el 12 de agosto, durante el descenso, sufrió una grave lesión que la dejó inmovilizada.
La situación de Natalia Nagovitsyna se volvió crítica. Tras 15 días sin poder ser alcanzada por equipos de rescate, las autoridades de Kirguistán la dieron por fallecida el 27 de agosto.
Anteriormente, un dron de búsqueda la localizó detectando a la alpinista dentro su carpa con vida. De hecho, en el video se ve cómo Natalia saluda con su mano como una forma de pedir auxilio.
Sin embargo, el más reciente sobrevuelo con drones térmicos no detectó signos de vida en su carpa, y la búsqueda fue suspendida oficialmente.
El llamado desesperado de un hijo
El hijo de Natalia, Mijaíl, de 27 años, se niega a perder la esperanza. "Mi madre es una escaladora experimentada y se encuentra en excelente forma. Estoy seguro de que está viva", declaró a medios rusos, pidiendo a las autoridades que reanuden los sobrevuelos.
Mijaíl ya había vivido una pérdida similar: fue su padre, Sergey, quien murió en la montaña años atrás, acompañado por Natalia hasta su rescate.
El intento de rescate que cobró una vida
Tras el accidente, el italiano Luca Sinigaglia y otros dos alpinistas —el ruso Roman Mokrinsky y el austríaco Gunther Siegmund— montaron un campamento a pocos metros del lugar para asistirla.
Roman descendió para buscar ayuda, mientras que Luca permaneció junto a Natalia para entregarle suministros esenciales como agua, gas y alimentos.
Sin embargo, el esfuerzo físico, la altura y las bajas temperaturas —que alcanzaban los -30 °C— deterioraron la salud del italiano.
La falta de oxígeno y el frío extremo le provocaron un edema cerebral que derivó en un paro cardíaco. Su cuerpo quedó en una cueva a unos 6.800 metros de altitud, y hasta ahora no ha podido ser recuperado debido a las condiciones climáticas.
El 24 de agosto, Italia envió un equipo de rescate en helicóptero, pero el operativo no tuvo éxito. “Luca Sinigaglia ha demostrado las verdaderas cualidades y valores del pueblo italiano”, expresó la vocera del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso, Maria Zakhkarova.
Por ahora, los cuerpos de ambos montañistas permanecen en la montaña, y no podrán ser recuperados hasta que las condiciones climáticas lo permitan, probablemente recién en 2026.