
Simón Ramírez y autocrítica del FA: "Nuestra campaña terminó poniendo demasiado énfasis en una disputa entre coaliciones"
A una semana de los resultados electorales que no favorecieron a Gonzalo Winter en las primarias presidenciales, el secretario ejecutivo del Frente Amplio, Simón Ramírez, realizó un profundo análisis de los errores en la campaña y los desafíos que enfrenta la izquierda chilena.
Y es que en conversación con El Desconcierto, el dirigente frenteamplista abordó sin tapujos las autocríticas internas, la estrategia electoral fallida y los complejos equilibrios que debe mantener la directiva del partido entre la conducción política nacional y las aspiraciones parlamentarias individuales.
En ese contexto, los números tras las elecciones han generado un intenso proceso de reflexión al interior de la tienda más grande de Chile no sin algunos roces internos, donde figuras como Ramírez deben enfrentar cuestionamientos sobre el rol de la dirección partidaria en la derrota.
De esta forma, quien además mantiene su precandidatura a diputado por el distrito 12 reconoce errores estratégicos fundamentales en la campaña de Winter, especialmente en la capacidad de conectar con las frustraciones ciudadanas y en el manejo de las disputas entre las coaliciones que conforman el oficialismo.
Ramírez defiende la gestión de las dirigencias mientras admite falencias en el despliegue comunicacional, particularmente en la disputa mediática con sectores de la otrora Concertación, cuestión que según su análisis alejó a la organización de su esencia: la representación de los movimientos sociales y las clases populares.
Análisis de los resultados electorales
- ¿Cómo analizan este momento tras los resultados de las primarias?
Acabamos de salir de un proceso electoral en el que, obviamente, no obtuvimos los resultados que habíamos buscado, pero me parece importante remarcar el momento actual de comprender que lo que ocurrió es un mal resultado electoral dentro de un avance estratégico muy importante que tiene que ver con la obtención de una candidatura única de la izquierda y el fortalecimiento de una coalición izquierda y progresista que debe continuar procesos de cambio de este gobierno.
Además, a pesar de eso no tenemos una mirada autocomplaciente, sino que también entendemos la necesidad de mirar hacia adentro lo que se hizo mal, corregir y, en realidad, ponernos manos a la obra, entendiendo que tuvimos una mala campaña que puede ser corregida pensando en que la batalla realmente importante es la de noviembre y, por lo tanto, hoy día tenemos que abocarnos a corregir el rumbo en todos los aspectos asociados a la campaña con el objetivo de llegar a esa instancia de la mejor forma posible.
- ¿Qué crees que falló?, ¿fue la campaña?, ¿qué fue lo que a tu juicio faltó?
Lo primero que me gustaría dejar claro es que estamos convencidos de que Gonzalo Winter fue un gran candidato, estamos muy orgullosos de su desempeño, de su compromiso y, por lo tanto, vemos que la elección en realidad se perdió en la campaña, y creo que hay dos cosas que son sustantivas que hemos reflexionado durante esta semana.
La primera, es que creo que faltó interpelar de mejor manera las frustraciones de las personas y las dificultades que hoy día las personas tienen para poder enfrentar la vida cotidiana y que, en realidad, nosotros lo abordamos de una perspectiva más programática.
Nuestra campaña fue altamente programática cuando vemos que en realidad había un paso previo que tiene que ver con reconstruir los lazos de confianza, con la comprensión, con superar la desafección política que a nosotros también nos afecta, dado que hemos pasado por el gobierno y, sin ese paso previo, incluso lo programático es poco audible.
Y, en segundo lugar, creo que es verdad que nuestra campaña sin que necesariamente haya sido una cosa de diseño, una vez incluido en el diseño, terminó poniendo demasiado énfasis en una disputa entre coaliciones.
A pesar de que al principio se buscó apuntar a la élite económica que acumuló riqueza a partir de la privatización de derechos, que es algo muy central del proyecto frenteamplista, terminamos en una disputa político-partidista de la que costó salir, y yo creo que no tiene que ver con los conflictos sociales actuales y no genera la identificación y aleja al Frente Amplio de lo que ha sido lo más propio de su proyecto que es ponerse del lado de los movimientos sociales, de los que el neoliberalismo ha dejado atrás, de las clases populares y clases medias del país.
La disputa con la Concertación
- ¿Fue un error aludir a la Concertación en la franja, por ejemplo?
La verdad es que en la franja, en el capítulo de 'La mesa del poder', se aludió a un sector de la élite económica que acumuló riqueza a través de la privatización de derechos sociales, como el CAE, como las AFP y las pensiones, y en realidad creemos que esos problemas están vigentes aún hoy, y de hecho parte importante de los problemas de hoy se siguen explotando por esta privatización de derechos sociales.
El problema es que la campaña terminó en una disputa con la Concertación, que tuvo distintos factores, no solo la franja, también algunas salidas de ese mismo mundo que generaron esta pelea, o esta disputa en realidad, que al final fue una de las que costó salir.
- ¿Cuáles son los principales desafíos o trabas para lograr una lista única parlamentaria? ¿Tienen un plan B en caso de que esto no llegue a puerto?
Desde el Frente Amplio hemos venido empujando la lista única de la izquierda y el progresismo porque vemos que el desafío que hoy enfrentamos es mayor, y la única forma de tener mayorías en el Congreso es a través de este medio. Jeannette Jara es una candidata que tiene la posibilidad de derrotar a la derecha en noviembre.
Su capacidad para representar al Chile real, combinado con su conocida habilidad política, le entrega a los chilenos la certeza de que va a gobernar pensando en ese Chile, sin que por ello pierda la vocación de lograr acuerdos para avanzar.
Si esto pasa, requerimos una mayoría parlamentaria para poder hacer avanzar la agenda de cambios y superar la disposición de una derecha que, antes de pensar en Chile, está pensando solo en mostrarse intransigente ante el gobierno y bloquear toda reforma para buscar algún tipo de ganancia mezquina, y de cara a la campaña, buscan movilizar el voto a través del miedo.
Lograr esta lista requiere generosidad por parte de todos los partidos, pero también comprensión de la magnitud del desafío al que nos enfrentamos. Se trata de hacer avanzar a las fuerzas progresistas y de frenar el crecimiento de una ultraderecha reaccionaria, que es la expresión en Chile de un fenómeno global.
Lo que ofrece Jara en esta elección, mirado con perspectiva histórica, es extremadamente importante y, por cierto, fuente de toda épica. En un país donde el 1% concentra el 50% de la riqueza y donde algunos les gusta que se gobierne más como un fundo que como una República, por primera vez tenemos la posibilidad cierta de que una mujer trabajadora, proveniente de los sectores populares, pueda ser presidenta de Chile.
Autocríticas y directiva
- Después de los resultados, ha salido en la prensa alguna autocrítica en general sobre los resultados de Gonzalo Winter en particular, y una de las críticas apunta a la directiva. ¿Cómo tomas esa crítica que se hace quizás a esta directiva que hoy está negociando el pacto parlamentario, pero que quizás debería estar abocada a resolver lo que pasó o la situación en la que está actualmente el partido?
La crítica siempre es legítima, y creo que parte de la práctica política de la izquierda tiene que ver con el hecho de poder mirarse hacia adentro, ver qué es lo que se puede mejorar, corregir, ponerse manos a la obra y avanzar. En ese sentido, no tenemos problemas.
Lo que hemos hecho es hacer ambas cosas a la vez, y la directiva ha estado preocupada de que el partido completo pueda hacer un proceso de autocrítica y de revisión de lo realizado de manera bien transversal. Hemos tenido que equilibrar la necesidad de que los órganos de dirección del partido puedan hacer esta evaluación al mismo tiempo que las bases del partido a lo largo de todo Chile también lo hagan.
Y eso nos parece que es muy importante. Y también es muy propio de nuestra forma de hacer política, incorporar la visión de la militancia de base, que además en el marco de una campaña tiene la temperatura de lo ocurrido a nivel territorial de primera fuente.
Por lo tanto, en lo que hemos estado en esta semana es justamente en marcar ese equilibrio, esa doble tarea, y que tuvo su espacio de reflexión más importante en el Comité Central del martes, donde emanó una declaración que plantea finalmente la posición del partido frente a esta elección.
- Se dice que hay conflictos internos en el FA, ¿cómo trabajan para resolverlos?, ¿cómo van a enfrentar las filtraciones?
Si hay un consenso en el Frente Amplio después de la primaria, es que un mal resultado electoral no pone en tela de juicio al proyecto político. El FA es un proyecto vivo porque representa a sectores y luchas sociales que están vivas y que ha recibido el apoyo ciudadano de manera constante durante los últimos años.
Internamente somos un partido diverso. Y si bien somos aún un partido trabajando por su consolidación, el consenso anterior lo que permite es que haya un debate intenso, pero también productivo.
Estos debates son canalizados en las instancias del partido, y buscamos constantemente hacer dialogar las reflexiones que se dan en la base del partido con la que se da en los órganos de dirección. En esa síntesis está la principal virtud del Frente Amplio, que buscamos seguir fortaleciendo hacia el futuro.
La forma de procesar internamente estos debates debe estar orientada siempre al fortalecimiento político del Frente Amplio, y no a su fragmentación interna. Estos traspiés deben ser momentos para mirarnos críticamente hacia adentro, encontrar caminos de salida y terminar fortalecidos, no debilitados. La realización de la autocrítica es no quedarse en las palabras, sino que pasar a la acción, corregir los errores y enmendar el rumbo.
Candidatura parlamentaria y conducción política
- ¿Se mantiene el interés tuyo personal de participar como candidato a diputado, a pesar de los resultados?
Soy precandidato dentro de la nómina del partido. Y claro, sigo a disposición del partido y es un proceso interno que va a seguir desarrollándose, pero insisto que una cosa es que haya un proceso de reflexión que me parece fundamental, y otra es que la directiva no deje de hacer el trabajo para lo que está mandatada a hacer.
Y en eso hemos estado muy conscientemente abocados durante las últimas semanas, que tiene que ver con la construcción política del partido, la revisión de los procesos de campaña y de estrategia de aquí hacia adelante, la negociación parlamentaria, la construcción de la lista única, y el apoyo a la campaña de segunda vuelta, que son todas las tareas para las cuales la directiva está mandatada, y seguimos trabajando fuertemente en eso.
Entonces, son procesos de evaluación y reflexión que van en paralelo al cumplimiento del mandato que la directiva tiene.
Evaluación del proyecto de Matías Toledo
- ¿Cómo ves el proyecto de Matías Toledo en Puente Alto? ¿Cómo lo ves tú?
Con mucha esperanza. Creo que Matías Toledo ha sido un fiel representante de la organización popular y social de Puente Alto y que da cuenta también de un proceso de politización social que entiende que las instituciones de gobierno nacional y local son también, tienen que estar disponibles a ser administradas por la propia ciudadanía y no necesariamente heredadas por grupos familiares, como solía ocurrir en Puente Alto.
Por lo tanto, me parece que su llegada al gobierno municipal es una victoria democrática muy profunda, democrática y social, y creo que hasta ahora lo ha hecho de muy buena manera.