Un ejemplo de gestión deficiente es el parque nacional de Donaña, en el sur de España, que no sólo es un sitio Ramsar, sino también Patrimonio de la Humanidad, Reserva de la Biosfera de la UNESCO y Zona de Protección Especial de la Unión Europea.A pesar de estas designaciones, los científicos han advertido que el parque, cuyas marismas, dunas y lagunas son utilizadas por muchas especies de aves migratorias amenazadas, se enfrenta a una "sentencia de muerte" debido al bombeo no regulado de aguas subterráneas provenientes de la producción de fresas y arándanos durante todo el año en enormes invernaderos. Aunque el gobierno español se ha opuesto a la extracción de agua, la Junta de Andalucía ha aprobado su legalización.
Bernhardt señala el carácter voluntario de los compromisos de Ramsar. "Los países pueden poner un humedal bajo protección, pero no hay un método muy sólido de seguimiento... No creo que Ramsar tenga capacidad en este momento para medir y supervisar realmente el cumplimiento de los compromisos".
Los objetivos específicos para los humedales del Marco Mundial para la Biodiversidad, los Objetivos de Desarrollo Sostenible y los compromisos nacionales sobre el clima pueden ayudar a llenar este vacío, afirma.
Ramsar carece también de mecanismos financieros propios, por lo que los países tienen que utilizar sus propios fondos, señala Kumar. "En las últimas 14 reuniones de Ramsar se han adoptado unas 350 resoluciones y recomendaciones. La aplicación de todo eso no puede salir de los presupuestos nacionales", dice.
Sin embargo, los comentaristas elogian a Ramsar por mantener los humedales en la agenda internacional. "La mayor presión para incluir los humedales en el Marco Mundial para la Biodiversidad fue una resolución de Ramsar en la que se pedía a las partes que consideraran los humedales de forma sistemática", afirmó Kumar.
Nuevo enfoque para la protección de los humedales
Ahora que los humedales tienen más peso en los acuerdos medioambientales de la ONU, los países tendrán que buscar la mejor manera de protegerlos y restaurarlos.
Según Hearn, hay margen para ampliar la lista de los designados por Ramsar para cumplir el objetivo de proteger el 30% de los humedales. "Ramsar tiene sus propios criterios para identificar los humedales de importancia internacional, así que puede que algunos no los cumplan y haya que protegerlos de otra forma, pero conseguir que se designen bajo Ramsar tantos como sea posible sería beneficioso".
Advierte de que algunos humedales degradados ya están protegidos, por lo que es vital evitar la creación de más "parques de papel", en los que no haya una gestión adecuada ni aplicación sobre el terreno.
Dado el agotamiento de los humedales en todo el mundo, el objetivo de restauración puede ser más importante que el de protección, afirma Hearn.
Kumar pone como ejemplo de restauración el lago Chilika, una laguna en la costa oriental de la India. Fue declarada muerta en los años 90 tras perder su conexión con el mar. Hace unos 20 años, Wetlands International empezó a trabajar con el gobierno para restaurar la conexión con el mar. Los delfines del Irrawaddy pasaron de unos 20 a 150 y las praderas marinas se han sextuplicado hasta alcanzar las 12.000 hectáreas.
La restauración de Chilika también ha multiplicado por seis las capturas pesqueras, lo que ha beneficiado a unos dos millones de personas. Según Kumar, un análisis económico reveló que cada rupia que el gobierno gastaba en la restauración generaba al menos siete rupias de beneficios para la pesca, el turismo y la captura de carbono.
La implicación política fue vital para el éxito de este proyecto de restauración, afirma. "Cuando el jefe de ministros dice en una reunión que Chilika es un bien suyo y de la sociedad, y que no se permitirán tonterías, el resto está resuelto", afirma.
Este nuevo contexto para la restauración de humedales también podría ampliar las fuentes de financiación. El PNUMA aboga por que los humedales reciban más financiación para soluciones basadas en la naturaleza, tanto para la adaptación al clima como para su mitigación.
"Cuando nos demos cuenta del potencial de almacenamiento de carbono de los humedales y de que no podemos permitirnos perderlos o dejar que se sequen, creo que veremos ese impulso", afirma Bernhardt.