En el marco del plan de recortes fiscales del jefe de Hacienda, Jorge Quiroz, instruido a todos las carteras, la ministra de Salud, May Chomali, logró llegar a un acuerdo con su par y reducir el presupuesto no en un 3% —como originalmente se había ordenado—, sino en un 2,5%.
Definición de porcentaje que fue resultado de "una negociación difícil", en palabras de la propia secretaria de Estado, que emitió durante la sesión en la comisión de Salud desarrollada este lunes.
El acuerdo porcentual responde a los compromisos del presidente José Antonio Kast en materia de salud y la preservación de recursos críticos.
Chomali le dobla la mano a Quiroz
La negociación del Ministerio de Salud se realizó junto a la Dirección de Presupuestos y al ministro Quiroz, contando con "bastantes discusiones", reveló Chomali, siendo el tema central la brecha entre el presupuesto y el gasto ejecutado por el Minsal, dando como resultado una disminución del 0,5%.
Pese a las discrepancias, el acuerdo es claro: el reajuste no se realizará sobre ninguno de los 52 programas, más bien sobre recursos humanos a través de la "gestión del ausentismo" (1%), como también de la revisión de gastos en bienes y servicios (1,4%).
Respecto al primer punto, la secretaria de Estado planea un "control" de la emisión de licencias médicas y las horas extraordinarias que realiza el personal administrativo. De hecho, los gastos por ausentismo representaron en 2025 $329 millones (entre reemplazos y suplencias). En ese sentido, "la meta es recuperar la eficiencia y gestión de turnos y reemplazos”.
En relación al segundo punto, el objetivo es maximizar las compras con la Central de Abastecimiento del Sistema Nacional de Servicios de Salud (Cenabast); optimizar la interoperabilidad de bodegas, visibilizando el stock en tiempo real; y reducir los quiebres de inventario, vencimiento y compras urgentes. Todas medidas que no afectarían los contratos vigentes en aseo y alimentación.
Por el contrario, la reducción de recursos fiscales sobre los servicios dirigidos a la ciudadanía se vería impactada "en menos del 1% del gasto estimado". Sin embargo, reiteró: “queremos ser muy categóricos: no se van a reducir las coberturas, no se van a reducir el personal directamente relacionado con la atención asistencial”.