Un urgente llamado llegó a esta redacción en horas de la tarde. Específicamente, fue Loreto Olavarría quien nos contactó para darnos cuenta del drama que viven varios de sus parientes luego de embarcarse en el crucero Costa Luminosa, hace un par de semanas, en Estados Unidos.
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Chilena con problemas respiratorios a bordo de un crucero europeo: "Ojalá alguien nos pueda ayudar a salir de este barco maldito"
"Las personas que están ahí son mis familiares directos, he estado en contacto con ellos, todos los días. Mi padre lleva diez días con fiebre sobre 39 grados, mi tía está con fiebre también y muchos síntomas respiratorios. La verdad es que ha sido todo una cadena de errores, por eso ha sido cubierto por medios internacionales", dice nuestra angustiada entrevistada vía WhatsApp.
"Esto es un crucero italiano que tomó pasajeros en Estados Unidos, que fue donde se subieron mis padres. Antes que se subieran 1000 personas, habían bajado a un caso positivo de COVID-19 que falleció el sábado de la semana pasada. Después de haber bajado a esta persona, sin cambiar a la tripulación, sin haber sanitizado correctamente el barco y sin avisarle a absolutamente nadie lo que estaba pasando, suben estas 1000 personas, entre las que estaban mis familiares. A los pocos días, bajan dos personas que estaban graves, esto fue en Puerto Rico", dice entregando nuevos antecedentes acerca de la compleja situación por la que atraviesa el clan familiar a bordo de la embarcación.
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"(En el crucero) están mi papá, mi mamá, una tía, una prima, un tío y su pareja. En el barco dicen en todo momento que no tienen información de cómo están estas personas, pero en prensa salió, a los pocos días, que ellos eran los primeros confirmados con coronavirus en Puerto Rico. Y en el barco, niegan esta información. Y no es hasta que llegan a España, a Tenerife, donde bajan a dos personas más graves y dicen que, efectivamente, el caso de Puerto Rico era positivo. A todo esto, mi familia, dos días después de que se bajan estas personas, parten con síntomas. Mi papá lleva diez días con 39 de fiebre, esto ya es una locura", nos cuenta Loreto acerca de la situación de quien tiene 67 años, por lo que se encuentra dentro de la población de riesgo de contraer la pandemia.
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"Mi tía está con problemas de oxígeno, son adultos mayores. Estaban hasta hace poco tratando de bajar en Marsella, queríamos bajarlos, más que devolverlos a Chile porque si están con síntomas positivos, no los van a dejar subirse a ningún avión. Y está bien, hay que ser responsables, pero que reciban ayuda médica, porque después de siete días, empiezan a agravarse los síntomas del coronavirus", agrega.
"Como mi tía hoy estaba muy mal, estábamos viendo que pudiera bajar en Marsella", dice respecto de la posibilidad que finalmente no se concretó. "Estábamos viendo la opción de que recibiera ayuda médica y no volver a altamar y llegar a Italia, donde sabemos que es muy poco probable que les puedan dar asistencia. Ellos están sobrepasados. A estas alturas, no sé qué va a pasar, porque ya van camino a Italia. Finalmente, con tanta tragedia, igual son dos adultos mayores que requieren apoyo", ilustra. Respecto del resto de sus familiares, nos cuenta Loreto, afortunadamente está asintomáticos.
Nuestra entrevistada nos cuenta luego que Pedro, su papá, en primera instancia recibe asistencia a bordo de la embarcación. "El médico le dice, el miércoles, que tiene bronquitis, que esté tranquilo, que no pasa nada y le da antibióticos. No lo deja en aislamiento, no lo deja con ninguna precaución adicional para tener el virus bajo control", dice respecto de las jornadas previas a que Costa Luminosa llegara a Tenerife. Recién ese día, confirman que habían casos positivos en el barco. Y es cuando se les pone en cuarentena, el 14 de marzo", agrega.
"Hasta la fecha, mi papá sigue con fiebre. Ayer llegaron a Marsella, donde se les había dicho que todos los ciudadanos no italianos iban a bajar, en el barco incluso les pasan tickets de avión para regresar a Chile, con lo que pensábamos que esta pesadilla iba a terminar e iban a regresar, pero no los dejan bajar, solamente bajan a ciudadanos franceses y norteamericanos, el resto queda en el barco y hoy, zarpan con destino a Italia", cuenta Loreto en medio de su desesperación.
Mirtha cuenta su propio drama a bordo del crucero: "Siento que tengo todos los síntomas del coronavirus"
"Para contarles las últimas novedades, amanecí muy mal. Desde ayer me vino una diarrea tremenda, estuve toda la noche y todo el día de hoy (con esto). Me dieron tres pastillas para la diarrea y cuando les dije que llegaba a tener calambres en las piernas, me dieron sales minerales y me mandaron para arriba (al crucero) porque me dijeron que tenía 38.2 de fiebre. Todo el día he estado pésimo porque no es que tenga un solo síntoma, yo siento que los tengo todos juntos", relata a través de un mensaje de audio Mirtha, la tía de nuestra entrevistada y quien abraza la certeza de estar contagiada con COVID-19.
"Me duele la cabeza, tengo dolor de oídos, dientes, muelas, me duele el pecho para respirar, además tengo una tos seca que no me permite hablar mucho y no se me quita con el jarabe que me dieron. Aparte de eso, como tenía fiebre, me dieron un gramo de Paracetamol cada ocho horas. Pero en la tarde, mi sobrina me dice que estoy con un bajo nivel de oxígeno y que como me sentía tan mal, eso era muy inadecuado, que tenía que pedir asistencia nuevamente", dice respecto de la asistencia médica que recibió a bordo, misma opción a la que tuvo acceso su hermano.
Y continúa con su relato. "Me dijeron que lo que sentía, era normal. Mi sobrina (que la acompaña y es médico) lo encontró bien raro. Estoy muy mal, estoy mareada, me ando afirmando en las paredes, me cuesta respirar y tengo un dolor en la espalda cada vez que toso. Me duelen todas las articulaciones, el cuerpo entero", relata muy preocupada Mirtha, tía de Loreto.
"Tengo la garganta seca, raspada, me siento pésimo, todo lo que pueda decir, es pésimo, lo que me preocupa es el aumento de esa tos. He estado tomando antibióticos todo el día, ojalá alguien nos pueda ayudar a salir de este barco maldito, donde no le dan importancia a nadie. Lo único que quiero es salir de este barco, es una pesadilla. Es de esperar, hay que rogarle a los cónsules, que puedan sacarnos de este barco y nos lleven a un hotel o que nos metan a un hotel", clama desde altamar.
"Me parece inconcebible que ayer a las 15:00 horas nos hayan tomado recién el examen y todavía este barco no tenga (los resultados del Coronavirus), para mí que tienen la información e igual nos quieren ir a tirar a un país que está copado de gente infectada. Y si estamos positivos, capaz que digan que nos pescamos el virus en Savona y no dentro del barco maldito este", agrega antes de aclarar que los síntomas los comenzó a sentir "tres días después de salir de Puerto Rico, yo entré sanita a este barco y me contagié acá al igual que mi hermano, que ha estado pésimo, pero pésimo".
En efecto el aludido, Patricio, no estuvo disponible para conversar con nosotros justamente por el agravamiento de su condición. "Al Pato le ha venido una sintomatología mil veces más fuerte que yo y ha pasado por todas las etapas. Lo mío ha sido menos, pero los síntomas también están considerados dentro del coronavirus, esto no es una gripe. Y lo peor es que uno no sabe cuándo se le va a quitar esto a uno. Mañana, en una semana, en tres días, nadie me dice nada, estoy chata con esto", cuenta desde Marsella Mirtha Gajardo.
Loreto ha movilizado todos sus contactos para poder rescatar a su familia y mantenerla a salvo de tan adverso panorama, sin embargo, no ha podido más que hablar con el cónsul de Chile en Milán, Pedro González, quien le ha dicho que está haciendo todo lo posible por ayudarla, pero que la restricción de transitar por la vía pública que existe en Italia y todas las medidas que se han adoptado internacionalmente para frenar el avance de la pandemia, evidentemente hacen que su colaboración se vea más acotada.
