miércoles 24 de junio de 2026
Cultura

Reseña de Libro| La historia oculta de la Comunidad Ecológica de Peñalolén

Las páginas de este libro rescatan la historia de esta comunidad rural y cosmopolita a la vez, efervescente de soñadores, músicos y artistas que conviven con la naturaleza, el polvo y la cordillera.

24 de junio de 2026 - 09:36

En la primavera de 1980, un grupo de románticos viajeros y aristo-hippies irrumpen en las tierras de la hacienda Lo Hermida, yermas sin agua y sin servicios básicos de ningún tipo, pero al alcance de sus escuálidos bolsillos veintiañeros donde, a punta de machete, van abriendo caminos y senderos.

Levantan sus casas de barro y madera en forma artesanal e improvisada, utilizando materiales reciclados, soñando con erigir una utopía al pie de la Cordillera de Los Andes, lejos del sable, las reglas, el bullicio de la gran ciudad, el toque de queda y la autoridad intrusiva. Sin saberlo estaban fundando el barrio que tras los años pasó a llamarse la Comunidad Ecológica de Peñalolén, un hito dentro de las comunidades de Chile y el mundo.

Las páginas de este libro (autoedición, Alejandro Garros y Jorge Braña, 2023), rescatan la historia de esta comunidad rural y cosmopolita a la vez, efervescente de soñadores, músicos y artistas que conviven con la naturaleza, el polvo y la cordillera.

Desde su nacimiento hasta su posterior lucha por subsistir, según su manifiesto: “… ante el avance desacertado del sistema que se yergue implacable y erróneo a nuestro alrededor”. Pero también recoge, a través de más de cincuenta anécdotas y cahuines, las aventuras y desventuras que la convivencia de innumerables personajes icónicos e irreverentes –partiendo por el poeta Nicanor Parra–, fueron gestando a través de sus poco más de cuatro décadas de existencia. Parafraseando del prefacio: “es un relato chismoso, pero también un intento para combatir el olvido, sacudir la memoria para que el polvo del tiempo no lo entierre todo”.

En palabras de Bernardita Labarca (exvecina de la comunidad, devota de la Virgen del Barro y consultora en psicología social aplicada de la universidad Central), “la comunidad como concepto es una idea valiente, desde donde se puede estudiar el fenómeno digital del FOMO (acrónimo del inglés Fear of Missing Out), donde millones de adolescentes pagan por no perderse nada acerca de sus comunidades de redes sociales o de gamers. El miedo a perderse algo es un nuevo síndrome de este siglo 21, donde las micro-transacciones utilizan detonantes psicológicos para incentivar el gasto mediante técnicas de venta a presión, como ofertas por tiempo limitado, recompensas en el juego y la promesa de exclusividad. Ahí están sus impulsos, sus emociones y su digital devenir donde la vida es en la pantalla”.

En este sentido, agrega Bernardita “el libro La Historia Oculta de la Comunidad Ecológica es también ese ejercicio: leer, recordar y sentipensar lo que es un habitar común. Esta vez se trata ya no de lo digital, sino de lo eco-territorial, de lo presencial y lo situado: Calle Antupiren 9401. Peñalolen, Santiago de Chile; se trata del Buen Camino, La Tierra, Camino del Sol, Piedra Blanca, Las Estrellas, La Luna, los senderos del Espino, del Agua, del Viento, del Olmo y de La Huella. Aquí habla la quebrada de Macul, el zorrito y el bosque esclerófilo, la precordillera de Chile. Se trata también de una Virgen del Barro y de compartir el agua, lo que es sin duda un hito dentro de las comunidades de Chile y del mundo. La comunidad tiene una radio que se llama "Radiológica".

"En la comunidad puedes subirte a un vagón de tren para participar de una jam session o hacer una exposición en el Museo de Arte Modesto; o hacer bokashi, intercambio de semillas o de ropa en el perchero feliz. Existe una moneda para el intercambio solidario llamada "Eco". Existe también una feria todos los sábados donde puedes comprar un montón de cosas comercializadas por sus habitantes. También conversar una botella de espumante con los autores de este libro en el restaurante Bokado y compartir unos sandwiches de pescado”. "En la comunidad puedes subirte a un vagón de tren para participar de una jam session o hacer una exposición en el Museo de Arte Modesto; o hacer bokashi, intercambio de semillas o de ropa en el perchero feliz. Existe una moneda para el intercambio solidario llamada "Eco". Existe también una feria todos los sábados donde puedes comprar un montón de cosas comercializadas por sus habitantes. También conversar una botella de espumante con los autores de este libro en el restaurante Bokado y compartir unos sandwiches de pescado”.

En fin, termina reseñando Bernardita, “quienes quieran estudiar sobre una praxis intermedia entre lo rural y lo cosmopolita, lo que se define como comunidad “rurbana”, deben aventurarse con esta publicación de más 300 páginas y sus anécdotas. Todo lo que puedas leer ahí es verdad ¿o no? No se trata de un ejercicio histórico, sino de un ejercicio de memoria colectiva: un recorte minúsculo que surge de una cálida conversación entre dos amigos. El género es el chisme-ficción cuya meta es sembrar recuerdos, rumores, amores y desamores. Dejarte inquieto, incómodo, por ahí he oído una gran verdad "pelar nos une”.

¿Quiénes son los amigos que atrevieron a escribirlo? Alejandro Garros, creador multidisciplinario, gestor cultural y animador comunitario, quien ha dedicado su vida a acercar el arte a la cotidianidad y derribar las barreras entre el arte “culto” y el popular; impulsor del Museo de Arte Modesto y del Expreso Imaginario. Y Jorge Braña, de origen asturiano, nativo americano y judío gitano, quien tras varios pasaportes, lenguas y experiencias regresa a Chile, donde confiesa hubiese salido arrancando de no ser por ese mágico lugar al pie de la montaña que llamaban Comunidad Ecológica de Peñalolén.

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