China se convirtió este fin de semana en el escenario de los Juegos Mundiales de Robots Humanoides, una competencia que reúne a más de 2.000 máquinas en su segunda edición y que ya dejó uno de sus resultados más llamativos: dos robots humanoides corrieron los 100 metros más rápido que la marca de 9,58 segundos establecida por Usain Bolt en 2009.
El protagonista fue Tiangong Ultra, desarrollado por el Beijing Humanoid Robot Innovation Center, que ganó su manga de 100 metros con un tiempo de 9,39 segundos. En la misma carrera, el robot Lightning, desarrollado por la empresa tecnológica Honor, llegó segundo con 9,47 segundos.
Tiangong Ultra y Lightning superan a Usain Bolt
El resultado de Tiangong Ultra representa además un salto considerable respecto de la primera edición de estos Juegos. El mismo robot había ganado los 100 metros en 2025 con un tiempo de 21,50 segundos, mientras que ahora redujo esa marca hasta los 9,39 segundos. Lightning, por su parte, había registrado previamente 9,32 segundos en una prueba.
Más de 2.000 robots compiten en Pekín
Los Juegos Mundiales de Robots Humanoides 2026 comenzaron el sábado 22 de agosto y se desarrollan hasta el miércoles 26 en el Óvalo Nacional de Patinaje de Velocidad de Pekín, recinto construido para los Juegos Olímpicos de Invierno de 2022.
La segunda edición reúne a 666 equipos y 2.056 robots de 16 países, cifras muy superiores a las de 2025, cuando participaron 280 equipos y alrededor de 500 robots. El programa contempla 51 pruebas, frente a las 26 de la primera edición.
Las competencias no se limitan al atletismo. El programa incluye fútbol, tenis de mesa, artes marciales, gimnasia, halterofilia, lucha y tira y afloja, además de otras disciplinas. También existen pruebas destinadas a evaluar el desempeño de los robots en tareas más cercanas a la vida cotidiana y laboral.
Los resultados de Pekín muestran así una combinación de avances espectaculares en robótica e inteligencia artificial y limitaciones todavía evidentes. Los robots humanoides ya pueden registrar velocidades superiores a la marca mundial humana de los 100 metros, pero las dificultades para detenerse, mantener el control y ejecutar determinadas tareas con precisión siguen formando parte de las mismas competencias que buscan exhibir su evolución.