Dos contrasentidos y un imposible
Decir que hasta antes del momento de la firma no creía en la importancia del voto es, desde luego, una mentira. No, lo que cambió en ese momento fue que ya no sentí que fuéramos demasiado pocos para hacer una diferencia real, ahí vi, por primera vez, a un gran grupo de gente suficientemente grande comprometiéndose a defender dos contrasentidos y un imposible sin dudar ni un segundo, porque era lógico defenderlos.
Por
Jorge Brito Hasbún