De la calle a Piñera
No es posible –acaso- leer la calle como una avanzada del capital en medio de las energías de la multitud que no reclaman otro horizonte sino mejorar la bancarización de la vida cotidiana? ¿Qué pasa si las mayorías fácticas quieren proteger el mercado en sintonía con algunas reformas afines a la boutique de los servicios? ¿Un gobierno de derechas sería la tragedia de la calle, o bien la calle era tibiamente piñerista y no lo percibimos?
Por
Mauro Salazar Jaque