Algunas consideraciones sobre la violencia
“Todo lo sólido se desvanece en el aire”, señala Marx; es decir, no habría una inmanencia intocable e inexorablemente aceptable, sino que debemos distanciarnos lo suficiente como para hacer evidente el constructo oculto para poder llevar adelante una praxis transformadora. La revuelta de octubre se constituye como un espacio de fuga al ejercicio de esta violencia al enunciar que es posible vivir la vida de otra mera y cuyo título indiscutible es “Hasta que valga la pena vivir”.