Pacos y milicos
El presidente Piñera debió ser destituido cuando convocó a la guerra fratricida entre los chilenos, llamado que felizmente abortó cuando un general, en una actitud profesional, señaló que él no estaba en guerra con nadie. Todavía hay sectores políticos a quienes se le quedó detenido el reloj el 89; unos añoran el pinochetismo, otros la rebelión popular.
Por
José Sanfuentes Palma