Palabras a la orilla del epitafio de Nissim Sharim
Gracias Nissim Sharim por todo tu arte entregado en las tablas. Un grande de los grandes del teatro nacional. Qué lástima que Perico casi se haya comido tu alma, en la percepción de nosotros, la tropa de chilenos, que tuvimos pocas conexiones con tu arte, más allá de esa inolvidable propaganda de 1978, cuando Chile era conducido al laberinto en que destruimos las claves fundamentales de nuestra convivencia, para cambiarla por ese sueño con caminos de soledad con que tú y nosotros, con ingenuidad de niños, nos engolosinamos hasta la angustia. La inocencia nos absuelve, pero la experiencia hoy nos obliga. Buen viaje, si es que hay algún viaje en el camino, cuando nos sumergimos en el túnel de la muerte.
Por
Marcos Uribe Andrade