Nos gusta la protesta, pero también el mercado
Sorprende hasta qué punto el “octubrismo” perdió de vista la influencia que necesariamente había de tener el neoliberalismo chileno de los últimos 40 años en la mentalidad de la multitud, en particular en la articulación de identidades políticas muy diversas. Desde cualquier paradigma imaginable, no era posible que octubre fuera simplemente una reacción antineoliberal absoluta: debía haber una fuerte influencia de las formas de socialización propias de las últimas décadas sobre la articulación de identidades políticas, muchas de las cuales podían reivindicar explícitamente valores de la cultura del consumo.