Este libro no procede de “bosques gestionados de manera sostenible”
Hoy los libros provienen de la celulosa vegetal. Somos muchos a quienes nos encanta leer en formato impreso y difícilmente estaríamos de acuerdo con abandonar la idea de la utilización del papel. Por interminable que sea entrar en el circuito del cuestionamiento creo que podemos enfrentar cómo, dónde y en qué cantidad producimos nuestros libros.