La Convención Constitucional (CC) desarrolló el proceso participativo más amplio y diverso que se ha registrado por una instancia institucional nuestro país. Fácilmente podemos estimar en un millón y medio o más de personas que participaron de diversas actividades relacionadas con el proceso, durante el año de su ejercicio.
También se llegó de una forma especial a sectores aislados, grupos escasamente visibilizados y representados en el pasado. De la misma forma, se desarrollaron de manera exitosa innovaciones participativas como las Iniciativas Populares de Norma (IPN). Fueron centenares las instituciones y organizaciones de todo orden que aportaron en el proceso. A pesar de lo anterior, la descendente adhesión popular al trabajo de la CC y el resultado del plebiscito de salida ofrecen una serie de lecciones que pueden ser de gran utilidad para una propuesta de participación popular en una nueva etapa del proceso constitucional.