¿Protegerá la política exterior “turquesa” chilena al Pacífico de la amenaza radioactiva?
Frente a las aseveraciones del gobierno japonés que el agua radioactiva tratada de Fukushima cumpliría con los estándares de inocuidad y seguridad para el medio ambiente y la salud humana, cabe preguntarse ¿por qué Japón no utiliza el 1,3 millón de toneladas de agua en sus actividades agrícolas, acuícolas, mineras, o en los servicios domiciliarios?, o ¿por qué las familias del primer ministro de Japón y miembros de su gabinete no la consumen, para demostrar su inocuidad a su propio pueblo, y a los países de la Cuenca del Pacífico?
Por
Juan Carlos Cárdenas