Un nuevo informe de la Comisión Internacional Independiente de Investigación de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) concluyó que existen antecedentes suficientes para sostener que Israel llevó a cabo una campaña sistemática de ataques contra la población infantil de Palestina en el contexto de la guerra en la Franja de Gaza.
Según el documento, citado por diversos medios internacionales, más de 20.000 niños y niñas palestinos habrían sido asesinados entre 2023 y 2025, en un patrón que la investigación califica como consistente con la posible existencia de “intención genocida”.
El informe sostiene que estos hechos no serían incidentes aislados, sino parte de una dinámica sostenida de ataques en zonas densamente pobladas, en un contexto donde la población civil habría sido gravemente afectada por bombardeos, bloqueos y destrucción de infraestructura básica.
Denuncias de crímenes de guerra y colapso humanitario en Gaza
La investigación de la ONU describe un escenario humanitario crítico en la Franja de Gaza, con impactos severos en salud, educación y condiciones de vida de la población civil.
Se reportan bombardeos en áreas urbanas, desplazamientos forzados, hambruna y colapso de servicios esenciales, lo que habría profundizado la crisis humanitaria en el enclave palestino.
De acuerdo con el reporte, estas prácticas podrían constituir crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad, dependiendo de la evaluación jurídica final de tribunales internacionales.
Debate internacional sobre el uso del término “genocidio”
El informe se suma a otras investigaciones previas de organismos de derechos humanos y comisiones internacionales que han advertido sobre la posibilidad que en Gaza se estén cometiendo actos compatibles con el delito de genocidio, según la Convención de 1948.
Sin embargo, el uso del término sigue siendo altamente controvertido en el derecho internacional, debido a que requiere demostrar la intención específica de destruir total o parcialmente a un grupo nacional, étnico o religioso.