Las protestas contra el costo de la vida y los recortes en los servicios públicos se extendieron por distintos países de Europa durante octubre, con Francia como uno de los principales focos de movilización.
Las manifestaciones del sábado 17 de octubre congregaron a cientos de miles de personas en territorio francés y estuvieron acompañadas por episodios de violencia en algunas ciudades.
Las reivindicaciones no son idénticas en todo el continente. En Francia, las movilizaciones comenzaron con reclamos vinculados a las condiciones de los establecimientos educacionales y la falta de financiamiento. En Italia, las protestas incluyeron críticas a la inflación y al gasto militar, mientras que en Portugal destacaron las demandas por el acceso a la vivienda y los bajos salarios.
El panorama también incluye manifestaciones en Bélgica, España y Albania, donde las demandas responden a conflictos políticos, económicos y sociales específicos.
Francia: las protestas que se extendieron desde las escuelas
El movimiento francés tomó impulso a mediados de septiembre en el liceo Antoine-de-Saint-Exupéry, ubicado en Créteil, al sureste de París. Según Deutsche Welle (DW), docentes del establecimiento iniciaron una huelga contra los recortes de personal y la falta de financiamiento, a la que se sumaron estudiantes.
Las movilizaciones se extendieron posteriormente a París y otras ciudades. Entre los reclamos figuran la falta de profesores, las condiciones de las salas de clases y la insuficiencia de recursos para desarrollar las actividades educativas.
El sábado 17 de octubre se registró una jornada de manifestaciones en todo el país. Las autoridades estimaron la participación en 550.000 personas, mientras que organizadores citados por medios de comunicación calcularon una asistencia cercana a las 800.000.
Aunque numerosas concentraciones se desarrollaron pacíficamente, algunos grupos protagonizaron enfrentamientos con la policía, saqueos e incendios. En Limoges, el ayuntamiento quedó destruido por un incendio, mientras que en otras ciudades se reportaron ataques contra edificios públicos y vehículos.
El balance cifró en 1.800 las personas detenidas y en más de 500 los policías y bomberos heridos. Las autoridades también anunciaron toques de queda locales tras los disturbios.
El presidente francés, Emmanuel Macron, condenó los ataques y advirtió sobre las consecuencias judiciales para sus responsables. Los episodios de violencia se produjeron en paralelo a las manifestaciones contra el encarecimiento de la vida y el deterioro de los servicios públicos.
Italia: inflación, salarios y críticas al gasto militar
En Italia, las movilizaciones también incluyeron reclamos por el aumento del costo de la vida y los ingresos insuficientes para afrontar los gastos cotidianos. En Milán se registraron enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas policiales durante la jornada del sábado 17 de octubre.
Algunos participantes encendieron bengalas, levantaron barricadas y protagonizaron incidentes que llevaron a la policía a utilizar gases lacrimógenos y cañones de agua. La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, condenó los episodios violentos.
En el caso italiano, las manifestaciones también incorporaron críticas al gasto militar y a la distribución de la riqueza. Sin embargo, los reclamos económicos no explican por sí solos todas las demandas políticas presentes en las movilizaciones.
Portugal: el acceso a la vivienda y los bajos salarios
En Portugal, decenas de miles de personas marcharon por el centro de Lisboa el sábado 17 de octubre para protestar contra el encarecimiento de la vida y las dificultades para acceder a una vivienda.
La inflación portuguesa alcanzó el 3,6% en septiembre, impulsada por el encarecimiento de alimentos y combustibles. El medio también reportó un incremento interanual del 15% en el precio de estos últimos.
Las cifras reflejan parte de la presión económica denunciada por los manifestantes, aunque no permiten atribuir todas las protestas del país a un único factor.
España: movilizaciones vinculadas a la crisis habitacional
En España, las protestas por el acceso a la vivienda han incluido manifestaciones posteriores al desalojo de María del Carmen Abascal, una mujer de 87 años conocida como Maricarmen, quien vivía en Madrid y falleció tras ser sacada de su casa.
La cobertura internacional describió el caso como parte del debate sobre los arriendos y la falta de viviendas asequibles. La mujer falleció a comienzos de octubre, aproximadamente dos semanas después del desalojo.
Albania: protestas contra un proyecto turístico de Trump
En Albania, las manifestaciones tienen un componente político más marcado. En Tirana, la capital, miles de personas han protestado contra un proyecto de turismo de lujo en la costa sur del país vinculado a la familia del presidente de EEUU, Donald Trump.
El movimiento conocido como Flamingo surgió en oposición a esa iniciativa y amplió posteriormente sus demandas hasta incluir la renuncia del primer ministro, Edi Rama, en el cargo desde 2013.
Durante las protestas del sábado 17 de octubre, algunos manifestantes lanzaron piedras, molotov, bengalas y fuegos artificiales contra la policía. Las fuerzas de seguridad respondieron con gases lacrimógenos.