Varios incendios forestales afectan al sur de California, Estados Unidos, en medio de altas temperaturas, condiciones secas y fuertes vientos de Santa Ana que favorecen la propagación de las llamas.
La emergencia ha obligado a ordenar evacuaciones en sectores amenazados, desplegar equipos de emergencia y adoptar medidas preventivas para reducir el riesgo de nuevos focos.
La situación también ha dejado a miles de clientes sin suministro eléctrico. Sin embargo, parte de los cortes responde a decisiones preventivas de las compañías de servicios públicos, que buscan disminuir la posibilidad de que las líneas eléctricas provoquen nuevos incendios durante el episodio meteorológico.
De acuerdo con los antecedentes, los cortes de electricidad afectan a distintas zonas de California, mientras las empresas evalúan nuevas interrupciones del servicio debido a las condiciones de riesgo. En el norte del estado, cerca de 62.000 clientes de Pacific Gas and Electric (PG&E) estaban sin electricidad.
En el sur, Southern California Edison evaluaba interrupciones preventivas que podían afectar a unos 245.000 clientes, de los cuales aproximadamente 124.000 se encontraban en el condado de Ventura.
Vientos de Santa Ana aumentan el peligro de propagación
Los vientos de Santa Ana, característicos del sur de California, son corrientes secas que soplan desde el interior hacia la costa. Cuando coinciden con temperaturas elevadas, baja humedad y vegetación seca, pueden acelerar la propagación de las llamas y dificultar las labores de los equipos de emergencia.
El Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos advirtió sobre ráfagas que podían alcanzar entre 80 y 113 kilómetros por hora en sectores montañosos y zonas expuestas de los condados de Los Ángeles y Ventura. Los pronósticos apuntaban a condiciones especialmente peligrosas durante el viernes 16 de octubre.