Cada año, uno de los espectáculos naturales más impresionantes del planeta transforma las sabanas de África oriental con la Gran Migración, pues más de 1,5 millones de ñus, acompañados por cientos de miles de cebras y gacelas, recorren cerca de 800 kilómetros entre Tanzania y Kenia en busca de agua y pastos frescos.
Sin embargo, científicos y operadores de safari advierten que la crisis climática está alterando los tiempos y rutas de esta histórica migración.
La llamada “Gran Migración” ocurre principalmente entre el Parque Nacional del Serengueti y la Reserva Nacional Masái Mara, considerada una de las últimas grandes migraciones terrestres intactas del mundo. El fenómeno es tan masivo que puede observarse incluso desde el espacio.
Qué es la gran migración de África
La migración está protagonizada principalmente por ñus, aunque también participan cerca de 300 mil cebras y cientos de miles de gacelas. Los animales siguen el patrón de lluvias en la sabana africana, desplazándose continuamente para encontrar hierba fresca y fuentes de agua.
Lejos de ser un evento puntual, se trata de un ciclo natural que ocurre durante todo el año. Entre enero y marzo, las manadas permanecen en el sur del Serengueti, donde nacen cientos de miles de crías. Luego, con el avance de la sequía, comienzan a desplazarse hacia el norte, cruzando peligrosos ríos infestados de cocodrilos hasta llegar a Masái Mara.
Los cruces del río Mara son considerados uno de los momentos más dramáticos del recorrido. Miles de animales mueren ahogados o atacados por depredadores durante el trayecto, mientras leones, hienas y cocodrilos esperan el paso de las manadas.
Crisis climática altera el recorrido histórico
Expertos han detectado que las lluvias son cada vez más irregulares en África oriental, provocando que los animales modifiquen el calendario de la migración y adelanten algunos desplazamientos. Las sequías prolongadas y el aumento de temperaturas están reduciendo las zonas de pastoreo y alterando ecosistemas completos.
Investigaciones recientes indican que los ñus permanecen menos tiempo en algunas áreas tradicionales de refugio, especialmente cerca del río Mara, debido a la disminución de agua y al deterioro ambiental. Además, la expansión humana, carreteras y cercos agrícolas han comenzado a bloquear rutas migratorias históricas.
Pese a ello, la población migratoria principal todavía se mantiene relativamente estable, con cerca de 1,3 a 1,5 millones de ñus desplazándose cada temporada entre Tanzania y Kenia.
Un fenómeno clave para el equilibrio del ecosistema
La Gran Migración no solo impacta al turismo africano. También cumple una función esencial en el equilibrio ecológico de la sabana. El movimiento masivo de herbívoros ayuda a regenerar los pastizales, distribuir nutrientes y controlar el crecimiento excesivo de vegetación.
Según el World Wildlife Fund (WWF), los ñus incluso ayudan indirectamente a combatir el cambio climático, ya que su desplazamiento favorece la captura de carbono en los suelos y reduce el riesgo de incendios forestales al consumir grandes cantidades de pasto seco.
Actualmente, la Gran Migración sigue siendo considerada una de las siete maravillas naturales de África y uno de los mayores espectáculos de vida salvaje del planeta, atrayendo a miles de turistas y documentalistas cada año.