Desde hace más de 40 años, los ariqueños conviven con un vertedero de relaves mineros tóxicos importados desde Suiza y depositados en el cerro Chuño al nororiente de la ciudad, que han enfermado a generaciones de personas que viven a pocos metros del lugar.
Aprueban saneamiento de cerro con relaves mineros tóxicos en Arica: Fallo por contaminación sigue pendiente
El plan contempla abrir un depósito para trasladar los relaves tóxicos que por más de 40 años han enfermado a la población, y demoler las tomas ilegales.
En los últimos años, el cerro Chuño también ha sido escenario de tomas ilegales que se instalaron a pesar del riesgo de contaminación por arsénico y plomo. También se convirtió en un centro de operaciones del Tren de Aragua, protagonizando episodios como el hallazgo de varios cuerpos sepultados.
Esta situación de inseguridad desencadenó que se aprobara la primera etapa de un plan de saneamiento para el cerro, que en su totalidad no solo contempla la demolición de viviendas irregulares sino también el retiro y disposición segura de los relaves mineros tóxicos.
Etapas del plan
El Consejo Regional de Arica aprobó recursos para la primera etapa del plan de saneamiento y demolición del cerro Chuño, que contempla demoler construcciones sobre el cerro, y abrir un depósito de relaves seguro en la Quebrada Encantada, para trasladar de forma segura y aislar los desechos que presentan contaminación con polimetales.
Las siguientes tres etapas del plan contemplan la demolición de viviendas y el traslado de residuos hacia el nuevo depósito. El Gobierno Regional destinará $3.200 millones del Fondo Nacional de Desarrollo Regional para la primera etapa del plan, que supone cerca de un 30% del costo total de todo el plan.
Relaves mineros en Arica
Son decenas las personas que viven cerca de este lugar y cuyas familias han padecido durante generaciones enfermedades como cáncer, enfermedades respiratorias crónicas y problemas de desarrollo cognitivo ocasionados por la contaminación.
El movimiento ciudadano que se creó para exigir justicia logró en 2012 la aprobación de la Ley de Polimetales. Se trata de la agrupación Mamitas del Plomo, que en 2024 demandó al Estado solicitando medidas cautelares como el monitoreo de la salud en las personas que viven en el sector y la toma de muestras de suelo para estudiar los elementos tóxicos como arsénico, cromo o mercurio y su comportamiento.
El caso está en manos del Primer Tribunal Ambiental, que ha realizado visitas a terreno para conocer los detalles. Desde el 4 de mayo la causa está lista para recibir sentencia, por lo que se espera que en unos meses más se conozca la resolución de la justicia.
Se trata de un paso más en una serie de disputas legales que no han logrado resolver el tema o frenar el origen de la contaminación. En 2018 la justicia sueca desestimó una demanda de los vecinos de la zona. Aunque el fallo reconoce que la empresa sueca fue negligente, argumenta que los hechos prescribieron y que faltó evidencia. Un documental filmado por cineastas suecos narra esta parte de la historia.