OPINIÓN | El desierto no florece para nosotros: reflexiones sobre intervenir la naturaleza
Parece ser que no hay ninguna señal de alerta que nos haga entender que hay que dejar de intervenir la naturaleza. Podríamos decir que el afán de dominar los ciclos naturales se parece mucho a una forma de fetichismo. Un fetichismo bastante autodestructivo por lo demás, mal pensado y con nula consideración por la información científica disponible.
Por
El Desconcierto