El uso de leña es la principal fuente de calefacción y energía en el centro-sur de Chile, pero al mismo tiempo es la mayor causa de contaminación del aire en el país, responsable de más del 90% de las emisiones de material particulado fino en el sector residencial.
Sistema de biofiltración con microorganismos y vegetación reduce hasta un 97% la contaminación por uso de leña
La empresa Filtrovivo sustituye equipos de alto consumo energético por procesos biológicos que capturan la contaminación eficientemente.
Esto causa miles de muertes prematuras anuales, superando la suma de homicidios y accidentes de tránsito, siendo el sur del país la zona más afectada, provocando restricciones y prohibiciones en episodios críticos.
En la región Metropolitana y otras zonas con planes de descontaminación, como Rancagua y Machalí, no está permitido el uso de chimeneas de hogar abierto y salamandras, permitiendo solamente el uso de equipos certificados de doble cámara durante episodios de preemergencia.
La recomendación es utilizar leña seca con menos del 25% de humedad, práctica que mejora la eficiencia y reduce la contaminación.
Menor impacto ambiental
En ese contexto, es que la empresa Filtrovivo, cuya propuesta es mejorar la calidad del aire, el entorno, y contribuir a la creación de políticas públicas más responsables en el ámbito medioambiental, desarrolló un sistema de biofiltración que posibilita la continuación del uso de leña, pero con un cambio: reduciendo hasta en un 97% su impacto ambiental.
El sistema es capaz de transformar las emisiones en aire limpio en hogares e industrias mediante sistemas vivos basados en microorganismos y vegetación. Así, se sustituyen equipos de alto consumo energético por procesos biológicos que capturan contaminantes eficientemente y sin producir residuos secundarios.
“El problema no es la leña, sino cómo tratamos sus emisiones. La biomasa sigue siendo una de las fuentes de energía más económicas y disponibles, pero ha estado asociada a la contaminación. Nuestro sistema logra eliminar más del 90% del material particulado, permitiendo una calefacción limpia sin aumentar costos”, comenta Aníbal Montalva, fundador de la compañía.
Evidencia en operación
Ejemplo de aquella es la industria COMAFRI, ubicada en la región de O'Higgins, que antes de la instalación de los dispositivos, su caldera a leña emitía alrededor de 278 mg/Nm³ de material particulado, superando los límites normativos.
Con el sistema de biofiltración, las emisiones se redujeron a 13,8 mg/Nm³, cumpliendo con la normativa y manteniendo la operación. A esto se suma la eliminación de olores, que ha registrado una disminución del 98,45%.
“Además, estos mecanismos de biofiltración se integran como infraestructura verde, funcionando como jardines verticales con valor estético, térmico y acústico”, agrega Montalva.
Proyección global y sostenibilidad
Esta tecnología ya cuenta con patentes internacionales y busca demostrar que responde a las necesidades del país como también a desafíos energéticos y ambientales a nivel global.
“Estamos demostrando que es posible compatibilizar energía accesible con estándares ambientales exigentes. No se trata de reemplazar la leña, sino de transformarla en una fuente limpia, a través de una forma distinta de aprovechar los recursos que nos entrega la naturaleza”, afirma Miguel Ángel Fernández, Director de Proyecto en Filtrovivo.
En síntesis, la propuesta se destaca en términos de sostenibilidad, ya que aprovecha los recursos disponibles a través de la aplicación de inteligencia biológica, respondiendo positivamente y de forma sustancial a la crisis climática y a la urgencia de aminorar emisiones.