Camino a ofrecer un servicio basado en la sostenibilidad, la aerolínea Latam Airlines Group ha logrado reducir más de 1 millón de toneladas de CO2 al año sin la necesidad de implementar grandes cambios, más bien el hito se debe a acciones particulares que se relacionan con el uso del motor, los asientos e incluso las pantallas de los aviones.
Decisiones operacionales diarias han permitido mejorar la eficiencia en un 7%, ahorrando millones en combustible, lo que se traduce en menos contaminación.
Este millón de emisiones equivale a lo que producen 200 mil personas en el mundo. "Muchas de estas medidas son invisibles para nuestros pasajeros, pero son clave para avanzar hacia una operación más eficiente y responsable”, sostuvo Stephano Gachet, líder del programa de eficiencia operacional del grupo LATAM.
¿Cómo la aerolínea avanza en sostenibilidad?
Uno de los cambios para lograr este avance, y siempre que las condiciones climáticas lo permitan, es a través de la utilización de un solo motor previo al despegue o posterior al aterrizaje, lo que también se conoce como Single Engine Taxi (SET), un procedimiento estándar que ahorra combustible.
El resultado: ha logrado reducir en más de 100 mil las toneladas de CO2 emitidas al año. De esta forma, el procedimiento se ha convertido en una de las iniciativas más eficientes.
Otro cambio ha sido la implementación de la tecnología AeroSHARK —o también llamada piel de tiburón—, la que se implementa en loas aviones Boeing 777-300ER.
Se trata de un recubrimiento especial que cuenta con escamas —al igual que la piel de un tiburón— que se coloca sobre partes del fuselaje del avión, con el objetivo de ordenar el paso del aire evitando la resistencia.
En consecuencia, el avión genera menos fricción y, por ende, gasta menos combustible debido a que el esfuerzo se reduce. SI bien esta tecnología logró reducir en un 1% el consumo de combustible, su implementación progresiva permitirá, según estimaciones, reducir en 12 mil toneladas las emisiones de CO2 al año.
En la misma dirección, los nuevos aviones Airbus A320neo y A321neo, incorporados desde 2025, cuentan con asientos más livianos, logrando ahorrar entre 200 a 250 kg por nave, lo que se traduce en 5.000 toneladas de emisión de CO2 al año menos. A ello se suma el retiro de pantallas antiguas, que también reducen peso, logrando 7.000 toneladas menos.