La acción por la crisis climática no puede esperar. Cada dólar invertido en la restauración de bosques degradados puede generar hasta 30 dólares en beneficios económicos, sostiene un informe del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), el Foro Económico Mundial (WEF) y la cooperación alemana GIZ.
Cada dólar invertido generaría hasta US$30 más: cómo la restauración de ecosistemas impulsa economías globales
La evidencia científica es clara: recuperar ecosistemas degradados no solo protege el planeta, sino que impulsa economías, genera empleo y reduce los costos de la crisis climática.
Por el contrario, la nula acción ante desastres climáticos por ejemplo generaría costos tres veces mayores: de hecho, para el año 2000 el gasto de la inacción rondaba en torno a los 3,6 billones de dólares, sin embargo, este monto supera el doble para el periodo 2020 - 2024.
En ese sentido, frente al rápido avance de la crisis climática, hacerse cargo hoy se proyecta como una decisión coherente para impulsar la economía, sobre todo porque actualmente existen mayor capacidad tecnológica y desarrollo sustentable.
¿Cómo restaurar ecosistemas impulsa la economía?
La lógica es simple: recuperar territorios degradados activa las economías locales y, por ende, aumenta la producción de alimentos, reduciendo riesgos de sequía, incendios e inundaciones.
Este proceso de restauración a su vez genera empleo por sí mismo. Según World Economic Forum, se podrían crear hasta 395 millones de puestos de trabajo en el mundo para 2030, especialmente en la agricultura sostenible y agrosilvicultura.
Por otro lado, las emisiones se reducen considerablemente. Por ejemplo, una restauración de 350 millones de hectáreas de ecosistemas terrestres y acuáticos de aquí a 2030, podría eliminar entre 13 y 26 gigatoneladas de gases de efecto invernadero.
¿Qué marcos globales están impulsando el cambio?
En 2024 entró en vigencia la Ley de Restauración de la Naturaleza de la Unión Europea, que establece objetivos para recuperar los ecosistemas marinos y acuáticos degradados en al menos un 20% para 2030.
Por su parte, el Decenio de las Naciones Unidas sobre la Restauración de los Ecosistemas (2021-2030), liderado por el PNUMA y la FAO, ya cuenta con el compromiso de 57 países, gobiernos subnacionales y organizaciones privadas que se han comprometido a restaurar más de 170 millones de hectáreas.