Un hombre que ingresó de madrugada a la vivienda de su expareja y prendió fuego a un vehículo que bloqueaba la única salida del inmueble fue condenado a 20 años de cárcel efectiva. El concluyó que el ataque fue planificado y que puso en riesgo la vida de la mujer y de los hijos que dormían en la casa.
Según se puede apreciar en el fallo judicial, los hechos ocurrieron durante la madrugada del 5 de noviembre de 2020. Según estableció el tribunal, el condenado viajó desde Río Bueno hasta Los Ángeles tras adquirir combustible y un overol. Además, había sustraído previamente las llaves de acceso a la vivienda de su expareja.
Cerca de la 1:30 de la madrugada ingresó al inmueble mientras la mujer y los hijos del grupo familiar dormían en el segundo piso. Una vez en el lugar, roció combustible sobre un automóvil estacionado en el patio delantero y le prendió fuego.
La ubicación del vehículo fue considerada especialmente relevante por las juezas, ya que se encontraba bajo una estructura de madera y bloqueaba la única vía de acceso a la vivienda. Según la sentencia, el acusado conocía la distribución del inmueble y sabía que las víctimas se encontraban al interior.
La acción fue frustrada cuando la mujer despertó y sorprendió al agresor. Su intervención evitó que las llamas se propagaran hacia la casa y permitió impedir consecuencias fatales.
Producto de los hechos sufrió lesiones leves asociadas a la exposición a altas temperaturas, mientras que el vehículo resultó con daños de consideración.
¿Qué decidió el tribunal?
La sentencia fue dictada en forma unánime por las magistradas Kary Videla Beltrán, Perla Roa Borgoño y Anamaría Sauterel Jouannet. El tribunal concluyó que el acusado aceptó la posibilidad de causar la muerte de quienes permanecían en el inmueble.
Por ello, fue condenado como autor de delitos de femicidio frustrado, parricidios frustrados y homicidio frustrado. Además de los 20 años de presidio efectivo, deberá cumplir la prohibición de acercarse a la mujer y a los hijos durante dos años, quedará inhabilitado para ejercer cargos públicos y será incorporado al Registro Nacional de ADN de condenados una vez que la sentencia quede firme.