Una pareja de Osorno terminó su relación y llevó hasta tribunales la disputa por el cuidado del gato que habían adoptado juntos en 2021. El conflicto llegó hasta la Corte Suprema, que rechazó establecer una custodia compartida y confirmó que el animal continuará bajo el cuidado de la mujer, descartando que ambos se lo alternen.
Según se puede apreciar en el fallo judicial, Perseo había sido adoptado cuando tenía apenas un mes. Después del quiebre, el hombre presentó una demanda para terminar con la tenencia que mantenía su expareja y conseguir que ambos pudieran hacerse cargo del felino.
El Segundo Juzgado de Letras de Osorno acogió inicialmente la demanda. El juez Guillermo Olate dispuso que el gato permaneciera un mes completo con cada uno, de manera alternada, y que las entregas se realizaran en la guardia de la Primera Comisaría de Carabineros de Osorno.
La decisión de la Corte de Apelaciones
Sin embargo, la Primera Sala de la Corte de Apelaciones de Valdivia, integrada por Samuel Muñoz Weisz, Marcela Araya Novoa y el ministro interino Óscar Castro Allendes, revocó esa sentencia y rechazó la demanda. El tribunal constató un “alto grado de tensión y confrontación” entre los antiguos cuidadores.
La Corte de Valdivia explicó que las leyes 20.380 y 21.020 permiten considerar a los animales como “seres sintientes” y no simplemente como objetos de propiedad. Además, señaló que no existían pruebas que permitieran establecer quién cuidaría mejor al gato ni garantizar que un sistema compartido fuera beneficioso para él.
El tribunal también advirtió que exponer al felino a un ambiente permanente de enfrentamiento podía generarle “estrés grave y constante” y que los cambios frecuentes de espacios y hábitos podían afectar su salud física y mental.
¿Qué decidió la Corte Suprema?
El hombre llevó entonces el caso ante la Corte Suprema. La Primera Sala, integrada por Arturo Prado, Mauricio Silva Cancino, María Soledad Melo, Mireya López y el abogado integrante Raúl Fuentes, rechazó su intento de revertir la decisión.
El máximo tribunal concluyó que, aunque ambos habían sido responsables del animal, la copropiedad no bastaba para ordenar una custodia alternada.
La Suprema sostuvo que debía considerarse al gato como “un ser sintiente cuyo bienestar debe ser objeto de protección por sobre el interés y derecho de sus dueños”.
Así, quedó firme el rechazo de la demanda y Perseo continuará bajo el cuidado de la mujer, a cuyo nombre se encontraba inscrito, sin el sistema mensual alternado que había establecido originalmente el Segundo Juzgado de Letras de Osorno.