Un hombre que necesitaba un medicamento para tratar una enfermedad autoinmune lo compró en India debido a su alto costo y dificultades para conseguirlo en Chile. Sin embargo, FedEx condicionó su entrega al pago de más de $638 mil por custodia y bodegaje, actuación que la Corte de Apelaciones de Valparaíso declaró arbitraria.
Según se puede apreciar en el fallo judicial, el paciente padece Lichen Plano, una enfermedad crónica y degenerativa, y su médico especialista le había indicado el uso continuo de Tofacitinib. Por ello adquirió el fármaco en India y pagó USD 80 por su transporte internacional. El envío ingresó a Chile el 3 de junio de 2026.
Según expuso en su recurso de protección, inicialmente FedEx le informó que necesitaba una autorización del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG).
Sin embargo, al tratarse de un medicamento de uso humano, la gestión correspondía al Instituto de Salud Pública (ISP). Finalmente obtuvo la autorización sanitaria el 5 de agosto.
Pese a ello, la entrega siguió pendiente. Cuando coordinó la recepción, la empresa le comunicó que debía pagar cerca de $638 mil por custodia y bodegaje. El afectado sostuvo que esos cargos nunca habían sido informados ni acordados y que se originaron por las demoras de la propia compañía.
Durante la tramitación del recurso, FedEx realizó una revisión interna y reconoció “desviaciones en los tiempos de gestión logística y notificación al cliente”.
La compañía anuló mediante una nota de crédito el cobro de $638.461 y entregó el medicamento el 30 de septiembre. Informó, además, que subsistían $72.743 correspondientes a almacenaje en una bodega externa e IVA de importación.
¿Qué decidió la Corte de Apelaciones?
La Corte de Apelaciones de Valparaíso acogió el recurso y estableció que la conducta de la empresa fue arbitraria, pues condicionó la entrega del medicamento a cargos relacionados con una gestión logística en la que la propia firma reconoció deficiencias.
La Corte sostuvo que la posterior entrega del fármaco y la eliminación del cobro no borraban la arbitrariedad, especialmente porque ambas medidas ocurrieron mientras se tramitaba la acción judicial.
Por ello acogió el recurso, aunque no ordenó nuevas medidas, ya que el medicamento había sido entregado y el cobro cuestionado eliminado.